El Pleno aprueba por amplia mayoría el Plan Estratégico de Cultura 2025-2035, con el rechazo exclusivo del grupo municipal de Vox

El Ayuntamiento de Oviedo dio ayer lunes un respaldo mayoritario al Plan Estratégico de Cultura de Oviedo 2025-2035 (PECO), un documento llamado a marcar la hoja de ruta cultural del concejo durante la próxima década. El plan salió adelante en un Pleno extraordinario con 23 votos favorables, PP, PSOE, IU-Convocatoria por Oviedo y la edil no adscrita, Elena Figaredo, frente a los dos votos en contra de Vox, que quedó como el único grupo desmarcado del consenso alcanzado en torno a la estrategia cultural municipal.
La sesión plenaria, con un único punto en el orden del día, evidenció un clima de acuerdo poco habitual en el ámbito político local. El encargado de defender el documento fue el presidente de la Fundación Municipal de Cultura y concejal del área, David Álvarez, quien recordó el carácter “ambicioso y transformador” del PECO 2035. Según explicó, se trata de un plan alineado con la evolución que vive el concejo y pensado para afrontar los desafíos culturales de los próximos diez años, en buena medida impulsado por el trabajo desarrollado en el marco de la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura 2031.
Álvarez destacó que el plan es fruto de un amplio proceso participativo, en el que han intervenido agentes culturales, colectivos sociales, ciudadanía, instituciones y expertos. El documento sitúa la cultura como un derecho fundamental y apuesta por un enfoque transversal que conecta distintas áreas del gobierno municipal, con especial atención a la inclusión, la igualdad de acceso y la participación ciudadana. En este sentido, el edil recordó que el actual mandato ya ha iniciado algunas de estas líneas de trabajo, como programas pedagógicos dirigidos a la infancia, actividades intergeneracionales, propuestas inclusivas y una mayor descentralización de la oferta cultural por los barrios y el conjunto del concejo.
El PECO 2035 incorpora también una estrategia de equipamientos culturales orientada a optimizar la red existente y ampliarla con nuevos espacios considerados clave para el futuro de la ciudad, como la Casa de las Artes o las intervenciones previstas en la antigua Fábrica de Armas de La Vega. Álvarez insistió en que el plan no se concibe como un proyecto coyuntural ligado únicamente a la capitalidad cultural de 2031, sino como una transición estructural de largo recorrido, que utilizará esa candidatura como catalizador, pero con vocación de permanencia.
La redacción final del documento ha sido elaborada por la Fundación Kreanta, especializada en planificación estratégica y políticas culturales, con la colaboración del equipo de Oviedo 2031 y del colectivo Ergoesfera en la cartografía cultural. El plan se articula en cinco grandes líneas estratégicas: fortalecimiento de la gobernanza cultural y la gestión colaborativa; impulso al sector cultural y a la creación artística; fomento de una vida cultural participativa, accesible e inclusiva; integración de la cultura como motor del desarrollo urbano sostenible; y valorización del patrimonio cultural y del paisaje como ejes de desarrollo para el concejo.
Durante el debate político, el alcalde, Alfredo Canteli, reivindicó el liderazgo del actual equipo de gobierno en la iniciativa de la capitalidad cultural, en respuesta a las intervenciones del grupo socialista, que recordó que el PSOE ya había planteado este objetivo en 2023. Más allá del cruce de argumentos, el resultado final reflejó un respaldo transversal al PECO, que Canteli y Álvarez coincidieron en definir como una base común para el futuro cultural de Oviedo.