Sonsoles Peralta cuestiona que la condecoración a Alfredo Canteli por parte del Ministerio de Defensa se produzca un año después de que el Ayuntamiento distinguiera a Margarita Robles

El Grupo Municipal de Vox en el Ayuntamiento de Oviedo ha criticado este jueves la concesión de la Gran Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco al alcalde de la ciudad, Alfredo Canteli, otorgada por el Ministerio de Defensa. La portavoz de la formación, Sonsoles Peralta, considera que la distinción responde a un “intercambio de favores” entre instituciones. La reacción se produce después de que el departamento que dirige Margarita Robles concediera la condecoración al regidor ovetense. Vox recuerda que hace poco más de un año fue el propio Ayuntamiento el que otorgó la Medalla de Oro de la ciudad a la ministra.
Para Peralta, la concesión no puede analizarse como un hecho aislado. “No es una cuestión menor, sino el reflejo de una forma de hacer política basada en el intercambio de favores entre élites institucionales”, afirmó en un comunicado. La edil sostiene que las condecoraciones “no pueden convertirse en un circuito cerrado de reconocimientos entre cargos públicos” y advierte de que cuando las medallas se utilizan como “instrumento político” pierden su valor y suponen “un desprecio a quienes realmente las merecen”.
Exigencia de criterios objetivos
Desde Vox subrayan que las distinciones oficiales, especialmente aquellas vinculadas a las Fuerzas Armadas, deben responder a criterios “objetivos, verificables y transparentes”, ligados a servicios extraordinarios y no a gestos de cortesía política. Peralta contrapuso la concesión al alcalde con la situación de otros profesionales. “Mientras muchos miembros de nuestras Fuerzas Armadas, servidores públicos o ciudadanos ejemplares nunca reciben un reconocimiento pese a su trayectoria, vemos cómo determinados cargos se intercambian honores con una naturalidad que genera desconfianza”, señaló.
La formación considera que este tipo de prácticas deterioran la credibilidad institucional y alimentan la percepción de que las condecoraciones oficiales pueden emplearse como herramienta partidista. “Las medallas deben representar mérito y sacrificio, y no convertirse en una moneda de cambio entre los poderes públicos para pagar y recibir favores”, concluyó Peralta.