Los de Canteli rechazan reforzar los controles mientras la formación denuncia presión sobre los servicios públicos

El padrón municipal ha vuelto al centro del debate político en Oviedo. Y lo ha hecho con un cruce directo entre VOX y el equipo de gobierno del Partido Popular. La formación liderada por Sonsoles Peralta acusa al Ejecutivo local de «no querer ver un problema que ya está encima de la mesa». La chispa ha sido el rechazo del PP a una iniciativa presentada por VOX para reforzar los mecanismos de control, verificación y actualización del padrón. Una propuesta que, según defienden, no planteaba cambios fuera del marco legal, sino «hacer frente a una realidad que ya reconoce el propio Ayuntamiento».
«El Partido Popular ha decidido que todo siga igual: más presión sobre los servicios públicos y menos control sobre el fraude», sostiene Peralta. La portavoz insiste en que el problema no es técnico, sino político. «Se escudan en el trabajo de los técnicos para no tomar decisiones. Nadie cuestiona a la Sección de Estadística. Lo que decimos es que no se está haciendo lo suficiente», subraya. Y pone cifras sobre la mesa. Más de 155.000 trámites padronales en un solo año, entre renovaciones, cambios de domicilio y comprobaciones. «Eso demuestra que hay una presión creciente que no se puede ignorar», apunta.
Para VOX, el propio funcionamiento del sistema evidencia que existen irregularidades. «Hay bajas de oficio, expedientes pendientes, comprobaciones constantes… el problema existe», afirma. «Lo que no existe es la voluntad del PP para atajarlo con seriedad». El trasfondo de la crítica va más allá del trámite administrativo. «El padrón no es un papel sin más. Es lo que determina el acceso a servicios públicos, ayudas y recursos», advierte Peralta. Y ahí lanza su mensaje más directo: «Cada empadronamiento irregular es un perjuicio para quien cumple la ley».