El partido presenta una enmienda para suprimir la forma asturiana del nombre de Oviedo

La portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Oviedo, Sonsoles Peralta, ha registrado este lunes una enmienda para retirar el topónimo “Uviéu” del texto de la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). La formación rechaza la denominación bilingüe “Oviedo/Uviéu”, pese a que es el topónimo oficial del concejo desde 2019, y considera que su inclusión en la ordenanza constituye “una concesión a la normalización lingüística”.
Peralta ha explicado que durante la fase de información pública se presentaron 42 alegaciones al proyecto de ZBE, algunas estimadas parcialmente, entre ellas la adopción del topónimo oficial en todos los documentos. Vox ha respondido con una enmienda específica para revertir este punto. En una comparecencia esta mañana, la portavoz del grupo municipal presentó también cinco alegaciones al proyecto de ZBE —todas rechazadas por el equipo de gobierno del PP— y reiteró la oposición frontal de su partido a la implantación de la zona. Vox sostiene que la medida es “una imposición ineficaz, con fines recaudatorios” que restringe la libertad de circulación y “carece de evidencia empírica” que avale mejoras en la salud o en la calidad del aire.
Peralta acusó al gobierno local de “rendirse al histerismo climático y al falso ecologismo”, y afirmó que la ZBE “castiga a las rentas más bajas, a autónomos, familias y zonas rurales”, al tiempo que defendió que el PP “no ha presentado alternativas inmediatas de protección ambiental”.
¿Oviedo, Uviéu u Oviedo/Uviéu?
La enmienda de Vox se centra en revertir la incorporación de la forma oficial Oviedo/Uviéu, introducida en el texto tras aceptarse parcialmente una alegación ciudadana. El partido argumenta que el decreto autonómico de toponimia “no obliga” a emplear esa forma en la ordenanza y considera su uso “una concesión del PP a los nacionalismos”.
Inicialmente, el uso de la forma Oviedo / Uviéu sería obligatoria para la administración desde 2019, cuando el Consejo de Gobierno del Principado aprobó los decretos que fijaron la toponimia oficial del concejo. Aquel acuerdo dio rango legal a la denominación bilingüe tras un proceso regulado por la Ley de Uso y Promoción del Bable/Asturiano de 1998, que establece que los topónimos de Asturias deben recuperarse en su forma tradicional. Sin embargo, es desigual la aplicación que cada Ayuntamiento hace de esta norma.
Este procedimiento —que implica trabajo de campo de especialistas, aprobación en Pleno municipal y validación final del Gobierno autonómico— ha permitido que 74 concejos (de los 78 existentes), entre ellos Oviedo, cuenten ya con toponimia oficial. En el caso de la capital asturiana, las formas reconocidas desde 2019 son Oviedo y Uviéu, ambas con carácter oficial y obligatorio en documentos, señalización y comunicaciones administrativas. La ley también establece que las administraciones deben adaptar progresivamente mapas, planos, carreteras y señalización a los nombres oficiales cuando se renovan, obligación que ya están aplicando organismos estatales como Renfe.