Representantes del Principado y del Ayuntamiento se sumaron a una celebración improvisada en la Plaza del Desarme de Oviedo en la que no faltó la gaita, la sidra y el buen humor por parte de los cofrades
Fue una celebración casi improvisada, pero a la que respondieron buena parte de quienes han trabajado por conseguir que se pudiera consumar. Los integrantes de la Cofradía del Desarme recibieron ayer por la mañana la buena noticia de que la fiesta gastronómica del Desarme ha sido declarada de Interés Turístico Nacional, lo que puede parecer una mera distinción, pero que para sus artífices cobra especial valor si se tiene en cuenta el trabajo que le han dedicado y que es la décima en Asturias en lograr dicho reconocimiento.
Nada más conocer la noticia, la Cofradía convocó a sus cofrades y a algunas autoridades a la una de la tarde en la Plaza del Desarme para festejarlo con sidra, gaitero, canticos y gritos de ¡Viva el Desarme! Por allí pasó como un rayó el presidente de Otea, José Luis Almeida, a quien sus ocupaciones como nuevo presidente de Hostelería de España apenas le dejan tiempo libre, para mostrar su “orgullo” por la distinción.
También estuvieron presentes la directora general de Migración y Políticas de Retorno del Principado, Olaya Romano, y el concejal de Hostelería y Turismo del Ayuntamiento de Oviedo, Alfredo García Quintana, quien manifestó su “enorme alegría por un reconocimiento que proyecta nuestra ciudad y la coloca en el calendario cultural y gastronómico nacional que se merece” y subrayó el trabajo compartido entre la Cofradía, Otea y otras organizaciones para conseguirlo.
El cofrade mayor, Miguel Ángel de Dios, expresó su “satisfacción después de trece años de trabajo que ha merecido la pena” y deseó que la fiesta siga creciendo en actividades y afluencia de visitantes tanto de Asturias como de otros lugares.
Los cofrades y autoridades han cantado acompañados de un gaitero el hinmo del Desarme y posteriormente han brindado e incluso se han bañado con sidra para celebrar un logro que ha costado más de una década en conseguir.
El Desarme de Oviedo tiene sus orígenes en el siglo XIX, como conmemoración de la defensa de la ciudad por parte de la milicia local frente al asedio de los carlistas en 1836, según ha detallado el Ministerio de Industria y Turismo en nota de prensa. El menú se fundamenta en unas platos que han ido evolucionando a lo largo del tiempo hasta llegar al actual menú que preside cada año las mesas de los restaurantes de Oviedo el 19 de octubre: garbanzos con bacalao y espinacas, callos al estilo de Oviedo y arroz con leche.
La secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, ha felicitado por este reconocimiento a la ciudad de Oviedo y, de manera especial, a la Cofradía Gastronómica del Desarme, encargada de «organizar, promocionar y publicitar, más allá de la ciudad, tanto la comida como toda la programación complementaria, lo que supone un extraordinario atractivo turístico».



