RENFE amplía esta medida, que sólo estaba permitida para ciertos trayectos, a toda la red de larga y media distancia; quedan excluidos los canes menores de un año, razas calificadas como potencialmente peligrosas o hembras en celo

Desde el martes, los dueños de perros ya podrán viajar con su mascota en tren siempre que no supere los 40 kilos de peso. Es la novedad que va a incorporar RENFE este 21 de julio, Día Mundial del Perro, en servicios comerciales de la compañía (AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity) como en los de Servicio Público (Avant y Media Distancia), una posibilidad que ya estaba activa en los corredores Madrid-Zaragoza-Barcelona, Madrid-Málaga, Madrid-Valencia, Madrid-Alicante y Madrid-Granada y que ahora llega a Asturias en su trayecto hacia Madrid y Alicante.
Los billetes se podrán adquirir tanto en la web como en la aplicación de RENFE, así como en agencias presenciales y virtuales. Una huella de perro identificará los trenes que admiten mascotas sin transportín, y, además del asiento, se deberá pagar un complemento de perro de 40 euros para los AVE, Alvia, Intercity, Euromed y Avlo, y la tarifa general para los Avant y Media Distancia. El sistema asignará automáticamente dos butacas contiguas, en la que la situada junto a la ventanilla será la de la mascota. En cada tren podrán viajar hasta dos canes ubicados en un coche marcado como ‘pet friendly’.
Quedan excluidos de estos viajes los perros menores de un año, los de raza potencialmente peligrosa o las hembras en celo. Los dueños deberán llevar a su mascota con una correa no extensible de 1,5 metros y con el bozal puesto tanto en la estación como en el momento del embarque y el desembarque del tren, así como tener toda su documentación oficial en regla, esto es, la cartilla de vacunación actualizada o el pasaporte europeo para animales de compañía. También es obligatorio viajar con un kit de limpieza compuesto por empapador, toallitas, bolsas, espray desinfectante y antiolor.