• Fitur 2026
  • Actualidad
  • Deportes
  • miAsturias
  • Opinión
  • Planes
MiOviedo
No Result
View All Result
domingo, 7 junio, 2026
  • Fitur 2026
  • Actualidad
  • Deportes
  • miAsturias
  • Opinión
  • Planes
No Result
View All Result
MiOviedo
No Result
View All Result

Vampiros existen

Pablo Batalla por Pablo Batalla
03/06/26
Share on FacebookShare on Twitter

Internet puede ser un burladero, una armadura, la escafandra de Armstrong; darnos un sentido —peligroso— de protección y desmaterialización que nos evapore el cuerpo que, en la otra vida, tiembla y suda y tiene complejos. Y entonces puede volverse osado el tímido, temerario el prudente, bocachancla el discreto

Vivimos tiempos en los que todos —virtualmente todos— vivimos dos vidas: la analógica y la digital. Por un lado está el individuo de carne y hueso que somos y que tiene vecinos, toma algo en el chigre, va al supermercado y a cargar la Tarjeta Ciudadana o renovar el DNI y veranea en Sanxenxo o en Benidorm. Pero luego está el otro: el yo digital, que tiene avatar y nick e historial de navegación y da likes y dislikes y comparte memes en Telegram, GIFs animados en WhatsApp, pensamientos en Twitter y stories en Instagram. Y pueden ser muy distintos.

Hay gente cohonestada consigo misma cuyos dos yoes se parecen bastante. Pero hay también individuos muy diferentes de sí. Internet puede ser un burladero, una armadura, la escafandra de Armstrong; darnos un sentido —peligroso— de protección y desmaterialización que nos evapore el cuerpo que, en la otra vida, tiembla y suda y tiene complejos. Y entonces puede volverse osado el tímido, temerario el prudente, bocachancla el discreto. A veces nos asombran las desvirtualizaciones: la mano blandita, el gesto temeroso, la introversión del desvirtualizado chocan con el sujeto desinhibido que veíamos en las redes.

Pasa eso, sí, a veces, y es nada más que curioso; pero a veces pasa algo más, y eso ya no es solo curioso, sino inquietante. En estos tiempos que también son los del auge de un nuevo fascismo, también hay doctores Jekyll de la vida corriente que se transforman, allá en las redes, en un inesperado señor Hyde de la monstruosidad fascista. A muchos nos ha pasado: encuentras en las redes a, por ejemplo, los padres de un amigo del niño o de la niña; gente afable y agradable, de conversación sana y con los valores correctos, individuos normales, sin nada que haga atisbar lo que, de repente, se descubre cuando se clica inocentemente en su timeline o sus stories, y uno se topa allá con los más aberrantes bulos de ultraderecha. Luego hace memoria y se da cuenta de que igual hubo señales; trazas, subtextos, dejares caer, minúsculos jirones de pasada conversación que algo podían indicar ya, pero que en todo caso eran leves, evanescentes, microfascismos ultravioletas, indiscernibles a los sentidos. La Red también puede ser la luz ultravioleta del forense y hacer visibles los churretes invisibles.

Cuesta describir el desasosiego que a uno le sobreviene entonces, pero debe de ser una de las emociones del desván paleolítico del cerebro sapiens: el miedo del cromañón que fuimos hace eones cuando, de pronto, advertía dos ojos rojos y oblicuos mirándolo muy de cerca, en la negrura del bosque. Se parece, también, a las criaturas sibilinas de una película de terror: el zombi o el vampiro que, por un sortilegio, se hacen parecer individuos normales y pasar desapercibidos entre humanos incautos. Qué miedo atroz da el siglo XXI.

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Tu publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal y protección de datos
  • Política de cookies
¿Tienes una noticia que contar? Envía un correo a contacto@mioviedo.com

© 2025 miOviedo - tu diario digital gratuito por Personas Comunicación.

No Result
View All Result
  • Fitur 2026
  • Actualidad
  • Deportes
  • miAsturias
  • Opinión
  • Planes

© 2025 miOviedo - tu diario digital gratuito por Personas Comunicación.