Su ausencia, denunciada esta madrugada, se suma a la de José Arias, a quien se trata de localizar desde el 1 de abril en el área de Quintes, en Villaviciosa; su vehículo ha sido localizado, aunque vacío

Asturias lleva más de una semana conteniendo la respiración mientras se busca a José Arias Fernández, el hombre de 76 años al que se perdió la pista el 1 de abril en Quintes… Y, sin embargo, este martes una nueva desaparición ha sacudido a la región. Según han notificado fuentes oficiales de la Guardia Civil, desde esta madrugada profesionales de varios organismos tratan de hallar a un cazador del que nada se sabe desde la mañana del lunes. El hombre, cuya edad y condición aún no han trascendido, abandonó su domicilio y se dirigió a la zona de Aller, donde la familia posee una propiedad, en la que no fue hallado; su propia hija presentó la denuncia ante la Policía Nacional a las 1.30 horas de hoy, y a las 2.20 el vehículo del ausente, vacío, era localizado en San Isidro. Así las cosas, se han desplegado en la zona agentes del Grupo Especial de Intervención en Montaña (GREIM) de la Benemérita destacado en Asturias, que realizan batidas por tierra y aire, a bordo de uno de sus helicópteros, por el entorno del lago Ubales, en Caso, apoyados por efectivos del GREIM castellanoleonés de Sabero. A ellos se han sumado una aeronave y destacamentos terrestres del Servicio de Emergencias del Principado (SEPA), y miembros de su homólogo de Castilla y León.
Semejante movilización de recursos no ha hecho que pierda fuerza la búsqueda en Quintes de José Arias, retomada esta mañana, y en la que están implicados catorce uniformados de Seguridad Ciudadana, del Equipo de Drones, del Servicio Marítimo y del GREIM del instituto armado, así como dos bomberos del SEPA con perros, siete integrantes de Cruz Roja, tres agentes de la Guardería del Medio Natural y un número indeterminado de voluntarios de Protección Civil. Una aportación masiva para tratar de dar con el paradero de un hombre que fue visto por última vez hace hoy siete días, que está aquejado de problemas de movilidad, y de cuya ubicación o estado de salud, cierto es, no se ha hallado ninguna pista.