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Una fábrica de armas nunca será un proyecto de utilidad pública

Firma invitada por Firma invitada
25/06/26
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Nuestra comunidad no debería repetir el error que cometió con el carbón a principios del siglo XXI, aferrándose a una fuente de energía que iba a quedar obsoleta, sino anticiparse al mañana. Apostar por sectores económicos de futuro, de los que nos sintamos orgullosos, y no por industrias que necesariamente deberán decrecer en un planeta más seguro

El rearme europeo no es una política neutra ni defensiva, forma parte de una dinámica de escalada geopolítica, de militarización del gasto público y de disputa internacional por recursos, mercados y esferas de influencia frente a otras potencias. Cuando el Estado asigna miles de millones de euros hacia la producción militar está tomando una decisión política sobre el destino del dinero de toda la ciudadanía. Cada euro comprometido con la industria militar deja de estar disponible para reforzar servicios públicos o desarrollar otro tipo de actividades económicas que también generan empleo, pero que además resultan útiles a la sociedad.

La seguridad real de nuestra tierra no vendrá de fabricar más armamento, sino de garantizar trabajo digno, estable y socialmente útil, de reforzar la autonomía productiva, de reducir dependencias, y de construir una base industrial capaz de responder a necesidades humanas y ecológicas del presente y del futuro.

Asturias tiene capacidad industrial, tecnológica y humana suficiente para ser referencia en una transición justa: energías renovables, electrificación de procesos, reparación, reciclaje y reutilización de materiales, industria civil avanzada, transporte colectivo, rehabilitación energética, producción de alimentos de cercanía, industria cultural y servicios públicos de calidad.

Tampoco podemos hablar de industria de defensa como si fuera un sector cualquiera, desligado de sus consecuencias. La industria militar alimenta guerras que generan un enorme coste humano, social y ambiental, y cuyas secuelas condicionan durante años la vida de las poblaciones afectadas. Declarar de utilidad pública una fábrica de armas resulta de una inquietante amoralidad y cinismo en un mundo en el que más de 240.000 personas perdieron la vida en 2025 en guerras y conflictos armados.

Además, si hablamos de empleo, conviene hacerlo con rigor. La industria militar, altamente automatizada, no destaca precisamente por su capacidad de generar trabajo en relación con el volumen de inversión pública que absorbe. Sectores civiles como la educación, la sanidad, el medio ambiente, las infraestructuras, la ciencia y cultura o la energía limpia crean más empleo, son más difíciles de robotizar y aportan un retorno social mayor. Pero es que además reforzar estos sectores identifica a sus trabajadores con objetivos políticos deseables, como la igualdad, la calidad de vida y la lucha contra el cambio climático, mientras que apostar por las armas genera una inquietante identificación entre guerra, belicismo y puestos de empleo. La extrema derecha ya puede frotarse las manos en una Asturias en la que la guerra, el rearme y el intervencionismo sean vistos como una oportunidad laboral.

Invitamos a una reflexión a los dirigentes de los partidos y sindicatos que claman en sus discursos por la paz, pero que al mismo tiempo están apostando por la especialización de nuestra comunidad en un sector cuya bonanza depende de que vivamos en un mundo más inseguro. Nuestra comunidad no debería repetir el error que cometió con el carbón a principios del siglo XXI, aferrándose a una fuente de energía que iba a quedar obsoleta, sino anticiparse al mañana. Apostar por sectores económicos de futuro, de los que nos sintamos orgullosos, y no por industrias que necesariamente deberán decrecer en un planeta más seguro y con un orden internacional basado en reglas. Asturias merece una política industrial ambiciosa, pero también una política industrial para la paz, para la sostenibilidad y para la vida.

Comentarios 3

  1. Murdok says:
    3 semanas ago

    ¿De donde sacas que el mundo sea cada vez mas seguro? Cada dia hay mas violencia en todas partes. Y lo vamos a pagar muy caro si no estamos preparados cuando nos toque a nosotros defendernos directamente.

    Responder
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    3 semanas ago

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