Una decena de vecinos de El Rayu-Tenderina irrumpieron la semana pasada en el pleno para expresar su malestar por la falta de zonas verdes y otros servicios en una de las zonas más degradadas de Oviedo

Después de irrumpir en el pleno del ayuntamiento parece que las cosas se mueven, pero todavía demasiado lentas. La semana pasada, una decena de vecinos de la zona Este de Oviedo (barrios de La Tenderina, El Rayo, Mercadín, Ventanielles, Teatinos) se plantaron en la sala de plenos, con intención de tomar la palabra y camisetas verdes que decían “El Parque del Este en El Rayu-Tenderina”. “No nos dejaron”, se lamenta Suso Caños, portavoz de la plataforma Parque del Este Oviedo, “pero seguiremos manteniendo la tensión, porque no parece que las promesas se vayan a cumplir. Este ayuntamiento le está dando un trato muy desigual al distrito Este, que es una zona muy degradada”.
Se trataba entonces de una promesa. “Hace ya veinte años”, se remonta Cañas, “se inició en la zona de El Rayu-Tenderina un plan especial de urbanización que implicó el desalojo de muchas casas. Esos planes no llegaron a realizarse nunca, y nos quedó un escenario desolador de casas en ruinas, fincas sin cuidar y suciedad”. Tras varias asambleas y movilizaciones vecinales, “en octubre del año pasado conseguimos una reunión con el señor Cuesta, concejal de Urbanismo”. En dicho encuentro, asegura Cañas, Cuesta se comprometió a iniciar los trámites para la creación del parque, “que reconoció que era necesario en esa zona de la ciudad”. Cañas recuerda que “Oviedo tiene más de 800.000 metros cuadrados en forma de parque, pero todos están situados en el suroeste de la ciudad. A nuestro lado de la ciudad no hay parques”.
Y no es lo único que falta en ese distrito IV de la capital asturiana. “Aunque Oviedo ha mejorado mucho desde los años 80”, concede Cañas, “a esta zona no ha llegado ese cambio. Seguimos faltos de instalaciones y equipamientos. No tenemos locales para reunirnos o para actos culturales. No hay polideportivos ni canchas de tenis. En definitiva, no hay elementos básicos de cohesión social en un distrito que la renta más baja de Oviedo, como refleja un estudio publicado hace pocos días”.
«No se puede silenciar la opinión de los vecinos que llevamos décadas sufriendo la autopista»
Para Cañas y sus vecinos no se trata simplemente de un parque, sino también “de la ausencia de participación ciudadana a este lado de la ciudad en proyectos que nos van a afectar, como es la reforma de la margen izquierda de la autopista. No se puede silenciar la opinión de los vecinos que llevamos décadas sufriendo la autopista”. Lo que proponen es “unir los barrios, que haya una cohesión y que se cierre esa cicatriz de la autopista”. Para ello, “la condición fundamental es la desaparición de, por lo menos, los dos grandes puentes que la atraviesan, que ya no tienen ningún sentido”. Se trata, a su juicio, “de una barrera que dificulta el paso a personas de movilidad reducida, con una cuesta que supera el 6% y alarga en más de 80 metros ese paso. Queremos que ese tiempo se derruya y haya un paso peatonal, a nivel”.
Otro de los motivos que esgrime es la urgente necesidad de “reducir el tráfico en esa zona”. Como ya explicamos en estas páginas, el elevado tráfico rodado de la zona es al principal motivo de que el medidor del Palacio de los Deportes registre sistemáticamente los peores datos de Asturias en contaminación por partículas y dióxido de nitrógeno en los años 2022 y 2023. En el año 2024, Oviedo dobló los niveles recomendados de contaminación por este último componente, responsable en 2022 de 5.500 muertes prematuras según el último informe sobre la calidad del aire elaborado por la Agencia Europea de Medio Ambiente.
El consistorio ovetense asegura que ya ha iniciado hasta una veintena de expedientes de ejecución subsidiaria para recuperar la zona a lo largo del presente mandato.



