La oposición cuestiona la utilidad real del Presupuesto de 2026 y denuncia falta de inversiones estratégicas

El Ayuntamiento de Oviedo dio este viernes luz verde definitiva al Presupuesto General para 2026, unas cuentas que alcanzan los 294 millones de euros y que se convierten en las más elevadas de la historia del municipio. La aprobación salió adelante gracias a los votos del Partido Popular y de IU-Convocatoria por Oviedo, en un Pleno marcado por la división política y las críticas de la oposición, que votó mayoritariamente en contra.
El bloque contrario al Gobierno municipal, formado por PSOE y Vox, rechazó unas cuentas que consideran poco ambiciosas y alejadas de las necesidades reales de la ciudad, mientras que la concejala no adscrita, Elena Figaredo, optó por la abstención. El presupuesto se distribuye entre 280,29 millones destinados al propio Ayuntamiento y 13,73 millones asignados a la Fundación Municipal de Cultura.
Durante el debate plenario, la concejala de Economía, Transformación Digital y Políticas Sociales, Leticia González, defendió el proyecto presupuestario como un documento “equilibrado” y solvente, capaz de garantizar la estabilidad financiera en un contexto económico complejo. Según explicó, las cuentas incluyen un superávit por operaciones corrientes superior a los once millones de euros, así como un ahorro neto cercano a los 10,7 millones. La edil subrayó, además, la decisión de mantener congelados impuestos y tasas locales durante 2026 como medida de apoyo a familias, empresas y autónomos.
Desde IU-Convocatoria por Oviedo, socio clave para la aprobación, se puso el acento en que el acuerdo alcanzado permite introducir cambios en la acción del Ejecutivo local. La formación destacó avances en políticas de vivienda, transporte público y ámbito social, reivindicando el pacto como una muestra de que el entendimiento político es posible incluso en un escenario de mayoría ajustada.
El PSOE, por su parte, cargó duramente contra el presupuesto, al que calificó de continuista y falto de un proyecto transformador para Oviedo. Los socialistas lamentaron la ausencia de un proceso real de diálogo y denunciaron que las cuentas no responden a los principales retos de la ciudad. Vox también justificó su voto negativo al considerar que el documento prioriza la recaudación y carece de inversiones estratégicas a medio y largo plazo.
En la misma sesión plenaria se aprobó la nueva Ordenanza de Movilidad y Tráfico, defendida por el equipo de Gobierno como una herramienta para favorecer el uso peatonal y ordenar la convivencia en el espacio público. La norma contó igualmente con el respaldo de IU, aunque con matices, y volvió a encontrar el rechazo frontal de PSOE y Vox, que cuestionan el modelo de ciudad que plantea.