La intervención de dos agentes de la Policía Nacional, que reanimaron al recién nacido, que presentaba graves dificultades respiratorias, fue crucial. Madre e hijo se recuperan en el HUCA

La tarde de este lunes se transformó en un cuento con final feliz en los baños del Centro Cívico de Oviedo. Lo que comenzó con los gritos de una niña de tres años terminó con un parto de urgencia, un recién nacido al borde de la asfixia y la intervención decisiva de dos agentes de la Policía Nacional que lograron estabilizar al bebé antes de la llegada de los servicios sanitarios. La secuencia se activó tras una llamada de emergencia al 112, que alertó de una mujer dando a luz de forma inesperada en los baños del edificio. Desde la sala CIMACC 091 se comisionó de inmediato a dos agentes de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, que acudieron al lugar sin conocer aún la gravedad de la situación que estaban a punto de encontrar.
Al acceder a uno de los aseos, los policías localizaron a la madre, exhausta y visiblemente nerviosa, acompañada de su hija pequeña y del recién nacido, que presentaba serias dificultades para respirar. En esos primeros minutos también fue clave la actuación de una joven que, alertada por los gritos de la menor, logró acceder al baño y dar aviso a los servicios de emergencia. Sin margen para la duda, los agentes iniciaron maniobras de reanimación y liberación de las vías respiratorias. Tras unos instantes críticos, el bebé comenzó a respirar y a llorar, un sonido que devolvió la calma a todos los presentes. Hasta la llegada de los sanitarios, los policías atendieron a la madre y al recién nacido, asegurando su estabilidad.
Minutos después, ambos fueron trasladados al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde madre e hijo se recuperan de la atropellada llegada al mundo.