El vehículo quedó completamente calcinado en el kilómetro 38 de la AS-112, en Riofrío, sin dejar heridos
El incendio de un coche en plena tarde del sábado generó momentos de preocupación en la carretera AS-112, una de las vías más transitadas y peligrosas de Asturias, especialmente en época invernal por el volumen de tráfico de esquiadores que se dirigen a las estaciones de San Isidro y Fuentes de Invierno.
El incidente tuvo lugar a las 16:45 horas en el kilómetro 38 de la carretera, en la zona conocida como Riofrío, cerca del Mirador de Zuvillaga, justo donde hace más de cuatro años un alud provocó la trágica muerte de César Fernández y Virgilio. En esta ocasión, los ocupantes del vehículo incendiado lograron abandonar el coche sin sufrir daños.
Al percatarse de que el coche había comenzado a arder, el conductor tomó la decisión de apartarlo al arcén en el margen izquierdo, evitando así mayores riesgos para otros conductores y asegurando que la circulación no quedara colapsada en una hora punta para esta vía. El vehículo quedó estacionado en el arcén de la carretera, a la altura del mirador, rodeado por montañas y un paisaje cubierto de nieve, mientras las llamas consumían rápidamente la estructura.
Los servicios de emergencia recibieron la alerta a través del 112 y desplazaron una dotación de Bomberos de Asturias desde Mieres, quienes lograron extinguir el fuego a las 17:59 horas. Asimismo, el Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) y la Guardia Civil acudieron al lugar, aunque no fue necesaria asistencia médica.
Las impactantes imágenes del coche ardiendo, tomadas por conductores que transitaban por la carretera en ese momento, muestran columnas de humo negro elevándose sobre un paisaje de montaña. Este nuevo incidente reabre el debate sobre la seguridad de la AS-112, una carretera que acumula numerosos accidentes cada año y cuya peligrosidad es bien conocida por los habituales de la zona.
El coche quedó completamente calcinado, pero afortunadamente no hubo que lamentar daños personales. La rápida actuación del conductor y los servicios de emergencia evitó consecuencias mayores en una carretera que sigue siendo un punto negro en la red vial asturiana.

