El sindicato sostiene que el despido de Leopoldo José García se produjo tras incorporarse a su candidatura para las elecciones sindicales y cuestiona que responda a una amortización de puesto

La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT ha acusado a la dirección del Real Oviedo SAD de mantener «prácticas antisindicales» y ha reclamado la readmisión de un trabajador despedido el lunes, coincidiendo con el inicio del proceso de elecciones sindicales en el club. Según ha informado el sindicato este martes, se trata de Leopoldo José García García, quien formaba parte de la candidatura de UGT para las elecciones sindicales que comenzaron este martes. La organización considera que su despido constituye el episodio más reciente de una serie de actuaciones que, a su juicio, han dificultado la actividad de sus representantes en el club.
UGT sostiene que el Real Oviedo ha justificado la salida del trabajador mediante una «pretendida amortización de su puesto de trabajo» vinculada al descenso del equipo a Segunda División. El sindicato cuestiona esta explicación y argumenta que García ya desempeñaba su puesto cuando el club competía en Segunda y que es «el único oficial que el club tiene para las instalaciones del Tartiere y del Requexón». La organización añade que, pocos días antes del despido, el propio club habría comunicado al trabajador que debía hacerse cargo de la auditoría del césped del Carlos Tartiere y de la ciudad deportiva. Para UGT, estas circunstancias ponen en cuestión la justificación de la amortización del puesto alegada por la empresa.
UGT denuncia presiones sobre el comité de empresa
El sindicato también ha denunciado las «presiones» que, según afirma, los representantes de UGT en el comité de empresa vienen sufriendo «desde hace tiempo». En este sentido, asegura que varios miembros del comité habrían terminado renunciando a sus cargos debido a la presión ejercida por el club. UGT menciona supuestas amenazas de apartar a representantes de sus funciones y advertencias relacionadas con familiares de los trabajadores vinculados al club.
La organización sindical califica estas actuaciones como «artimañas que parecen más propias de otra época o de otros lugares» y sostiene que los representantes de UGT se han limitado a defender los derechos laborales de la plantilla. «No va a atemorizar a los miembros del comité de empresa de UGT», afirma el sindicato, que asegura que proporcionará «toda la protección y amparo» a sus delegados. Ante el despido, UGT ha anunciado que recurrirá a «todos los recursos legales» que tenga a su alcance para intentar conseguir la readmisión del trabajador.
El sindicato considera que la situación requiere una respuesta tanto por la vía laboral como sindical y advierte de que no aceptará nuevas actuaciones que interprete como «coacción, amenaza o práctica antisindical». UGT también dirige parte de su mensaje al Grupo Pachuca, propietario del Real Oviedo, al que reclama el cumplimiento de la legislación laboral española. «Tiene que entender que está en un país con una legislación que debe respetar», sostiene la organización.