El grupo municipal socialista demanda que el Ayuntamiento prohíba el empleo de bajos comerciales para viviendas de uso turístico ya que presionaría aún más el mercado de alquiler

La dificultad de acceder a una vivienda en alquiler o en propiedad ante su escasez y elevados precios ha puesto de moda en nuestro país, también en Oviedo, la transformación de locales comerciales en casas como una fórmula más económica de conseguir un hogar. Sin embargo, hay quien teme que la fórmula sirva para seguir aumentando las viviendas de uso turístico en lugar de dar oportunidades de alquiler o compra a los vecinos.
El Ayuntamiento de la ciudad ha confirmado recientemente el creciente interés por una modalidad que se ha extendido ya en grandes núcleos urbanos como Madrid, donde el precio de la vivienda tradicional resulta prohibitivo para gran parte de la población, y que requiere verificar la viabilidad para el cambio de uso, solicitar una licencia de obra al Consistorio y cumplir los requisitos de superficie útil (generalmente más de 40 m²) y normativa municipal específica para obtener una cédula de habitabilidad.
Ante esta nueva tendencia, acrecentada ante el gran número de bajos comerciales cerrados tras las últimas crisis económicas, el grupo socialista municipal, a través de su concejal Juan Álvarez, ha registrado una proposición ante la comisión plenaria de Urbanismo para que las viviendas que puedan surgir de la transformación de los locales comerciales “se destine exclusivamente al uso residencial habitual, quedando excluidos de forma expresa su uso como vivienda turística”.
El edil ha expresado la inquietud de su grupo por el “indisimulado entusiasmo mostrado por el alcalde, en su reciente visita a la oficina municipal de la Vivienda, por la conversión de bajos comerciales en viviendas”.
Álvarez ha recordado que “existen importantes limitaciones en el Plan General en cuanto a iluminación, ventilación o climatización que no serán fáciles de soslayar, salvo que se esté pensando en viviendas de muy mala calidad o en usos que no contribuirían a aumentar la oferta de alquiler residencial”.
El edil socialista ha advertido de que “permitir que estos nuevos inmuebles se utilicen como viviendas turísticas desvirtuaría el objetivo de la medida y aumentaría la presión sobre el mercado de alquiler”. Por ello, la iniciativa socialista busca blindar el carácter residencial de estas viviendas y reforzar los mecanismos de control municipal.
La propuesta plantea que el Ayuntamiento, a través de la Oficina Municipal de la Vivienda y en coordinación con las áreas de Turismo y Urbanismo, realice inspecciones periódicas y pueda imponer sanciones o revocar licencias en caso de incumplimiento.
“No podemos permitir que una medida pensada para responder a las necesidades de vivienda acabe agravando los problemas de acceso al alquiler”, ha concluido Álvarez Areces.