Las nuevas cámaras que se pretenden instalar se activarían automáticamente ante comportamientos considerados irregulares, como frenazos bruscos, uso del móvil o síntomas de somnolencia

CCOO ha expresado su rechazo al nuevo sistema de cámaras que el Ayuntamiento de Oviedo y la empresa concesionaria del transporte urbano, TUA, prevén instalar en los autobuses de la ciudad. La sección sindical en la empresa ha advertido de la «dudosa legalidad» de este sistema, que consideran un mecanismo de vigilancia excesiva sobre la plantilla de conductores. Según CCOO, estas cámaras, que estarían orientadas tanto al interior como al exterior del vehículo, suponen un aumento del control empresarial que puede derivar en sanciones sin protocolos claros. En un comunicado difundido este viernes, el sindicato señala que ya existen cámaras en los autobuses para garantizar la seguridad de los pasajeros y apoyar la labor del personal, y rechaza que el nuevo sistema esté justificado en términos de mejora de la seguridad vial.
Las cámaras proyectadas, conocidas como “DriveCam”, funcionarían con inteligencia artificial y se activarían automáticamente ante comportamientos considerados irregulares, como frenazos bruscos, uso del móvil o síntomas de somnolencia. La polémica a su colocación se intensificó tras unas declaraciones del concejal de Urbanismo y Movilidad, Nacho Cuesta, en las que defendió el nuevo sistema como una herramienta para “prevenir incumplimientos y reaccionar ante posibles emergencias médicas”. Sin embargo, desde CCOO y el Comité de Empresa se acusa al edil de tratar a los conductores como “infractores en potencia”.
El sindicato ha recordado también la presión que ya asume el personal, que trabaja con vehículos de gran tamaño en un entorno urbano exigente, y reclama que el Ayuntamiento, aunque no intervenga directamente en el conflicto laboral, actúe como mediador para reducir tensiones en lugar de agravarlas con declaraciones públicas. Además, CCOO ha aprovechado para señalar otras carencias estructurales que afectan a la plantilla, como la falta de aseos durante la jornada laboral, lo que en ocasiones obliga a los conductores a recurrir a locales privados o a la vía pública.