La ordenanza entra en vigor el 1 de de enero con restricciones progresivas, control por cámaras y una nueva app municipal para gestionar exenciones

La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Oviedo entrará en vigor este miércoles, 1 de enero, tras la aprobación de la ordenanza municipal que regula el acceso, la circulación y el estacionamiento de los vehículos más contaminantes en una parte delimitada del centro urbano. La medida, impulsada por el Ayuntamiento de Oviedo, se enmarca en el cumplimiento de la normativa estatal y europea en materia de calidad del aire.
La finalidad principal de la ZBE es mejorar la calidad del aire y la salud pública, reducir la contaminación acústica y favorecer una transición hacia una movilidad más sostenible. Según el consistorio, la ordenanza se apoya en un “sólido marco legal” y persigue, además, impulsar la eficiencia energética y proteger el bienestar de la ciudadanía.
La zona se estructura en dos anillos concéntricos con distintos niveles de restricción. El Anillo Interior abarca el corazón de la ciudad y el Anillo Exterior amplía el perímetro hacia vías más amplias. La aplicación de las limitaciones será progresiva: a partir del 31 de diciembre de 2025 se prohibirá el acceso al Anillo Interior a los vehículos sin distintivo ambiental de la DGT, mientras que esta misma restricción se extenderá al Anillo Exterior desde el 31 de diciembre de 2027.
El alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, ha defendido en varias ocasiones que la ordenanza tendrá un impacto “mínimo” sobre la ciudadanía y ha subrayado que se trata de una ZBE “light”, con un reducido porcentaje de vehículos afectados.
La normativa contempla un amplio sistema de exenciones y autorizaciones, y el control del cumplimiento se realizará mediante un sistema automatizado de cámaras. Las infracciones serán consideradas graves y estarán sancionadas con multas de 200 euros, conforme a la Ley de Tráfico.
En paralelo, el Ayuntamiento ha lanzado una aplicación móvil oficial, ‘ZBE Oviedo’, que permitirá solicitar exenciones para vehículos sin etiqueta ambiental. Según explicó el concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Prado, el objetivo es que “la sostenibilidad no sea una barrera, sino una facilidad para el vecino”, apostando por una herramienta intuitiva que agilice los trámites.
No obstante, la implantación de la ZBE no está exenta de polémica. El PSOE de Oviedo ha solicitado la “corrección inmediata” de la señalización, al considerar que genera confusión y contradicciones con zonas peatonales ya existentes. El concejal socialista Juan Álvarez ha advertido de que algunas señales informan de restricciones que no entrarán en vigor hasta 2028, lo que, a su juicio, provoca inseguridad jurídica y alarma innecesaria entre conductores y vecinos.