La edil de Podemos sostiene que se están aprobando medidas con el respaldo de IU y VOX que benefician a grandes intereses económicos y desvían el foco de debates como la privatización del agua

El anuncio velado del alcalde de Siero, Ángel García, ‘Cepi’, sobre la posibilidad de impulsar una candidatura propia a las elecciones autonómicas si no prosperan determinados proyectos estratégicos ha generado un escenario de tensión política en el concejo. La Federación Socialista Asturiana (FSA) ha reaccionado con cautela, limitándose a recordar las inversiones y actuaciones ya ejecutadas o en marcha en Siero, desde la llegada de Amazon al polígono de Bobes hasta mejoras en infraestructuras educativas y viarias, y destacando que “todo lo demás resulta muy secundario” frente al objetivo de seguir trabajando por el municipio. En este contexto se enmarcan las declaraciones ofrecidas a miOviedo este viernes por la concejala de Podemos, Silvia Tárano, quien ha situado el foco en la gestión municipal y ha cuestionado el rumbo político del Ayuntamiento.
Para Tárano , el debate sobre una eventual escisión o nueva plataforma electoral no puede eclipsar lo que considera el núcleo del problema. “En Siero no se está llevando a cabo una verdadera agenda progresista: se acuerdan medidas con los votos a favor de IU y VOX”, afirmó, subrayando que esa aritmética política evidencia, a su juicio, una deriva en las prioridades del gobierno local. La edil detalló que, en los últimos acuerdos municipales, se han respaldado iniciativas que, en su opinión, favorecen a los sectores con mayor capacidad económica. Entre ellas citó la bajada de impuestos “a quienes más tienen”, la negativa a declarar zonas tensionadas en materia de vivienda -una herramienta prevista para intervenir en mercados con precios elevados- y modificaciones puntuales del planeamiento urbanístico que, según denuncia, se realizan “a la carta para grandes empresas”.
Tárano también critica que se estén asumiendo con recursos públicos obras que, a su entender, deberían ser ejecutadas por multinacionales privadas en el marco de sus propios desarrollos. Estas decisiones, indica, contrastan con el discurso progresista que el equipo de gobierno proyecta en otros ámbitos. Y es que otro de los asuntos que la concejala considera prioritarios es la gestión del agua. “Lo que nos preocupa no es que cree o no un partido, sino que, mientras lanza esas fantasías futuras, se desvía la atención de lo importante que, en este momento, es la privatización del agua”, cuenta, insistiendo en que este debate tiene un impacto directo en la ciudadanía y en la gestión de los servicios públicos.
En la misma línea, la edil critica la transparencia en determinados gastos institucionales. “Por no hablar de los viajes y las facturas de restaurantes que la ciudadanía de Siero seguimos pagando sin transparencia ninguna y con la complicidad de la FSA”. Así, Tárano rechaza enmarcar su posicionamiento en el terreno de la confrontación partidista o en la especulación sobre futuros movimientos electorales. “No le compro marcos ni cortinas de humo”, afirma dejando claro que, desde su grupo, el eje del debate debe centrarse en las políticas concretas que se están aplicando en el municipio.