LaLiga aplaza el partido previsto para este sábado a las 14.00 horas para “preservar la integridad física de los futbolistas” tras las quejas de la plantilla rayista, respaldadas por la AFE, y en medio del malestar del club azul

El partido entre el Rayo Vallecano y el Real Oviedo previsto para este sábado en el Estadio de Vallecas, ha sido suspendido oficialmente por decisión de LaLiga. El organismo rector de la competición ha adoptado la medida al considerar que el terreno de juego no reúne en estos momentos las garantías necesarias para la disputa del encuentro en condiciones de seguridad. La suspensión ha sido comunicada a primera hora de la mañana de este sábado, pocas horas antes del inicio previsto del choque, y llega después de varios días de preocupación por el estado del césped y de un duro comunicado emitido ayer por la primera plantilla y el cuerpo técnico del Rayo Vallecano, con el respaldo de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE).
En su nota informativa, fechada este sábado, LaLiga explica que la decisión se toma “con el objetivo de velar por la integridad física de los jugadores” y tras comprobar que “en el momento actual, el terreno de juego no reúne las garantías necesarias para la celebración del encuentro en condiciones de seguridad”. El organismo también detalla los trabajos realizados por el club madrileño para intentar que el partido pudiera disputarse: “Cabe destacar que el Rayo Vallecano ha realizado importantes esfuerzos durante esta misma semana, acometiendo el cambio completo del césped del terreno de juego”. Sin embargo, añade que “las condiciones climatológicas adversas durante la ejecución de estos trabajos, así como las previsiones meteorológicas para las próximas horas, con continuidad de lluvias, han impedido que el césped alcance el estado óptimo necesario”.
LaLiga recuerda además que ha existido un seguimiento constante de la situación: “Durante todo este proceso, LALIGA ha estado monitorizando de manera constante las labores de mantenimiento y adecuación del terreno de juego, trabajando de forma coordinada con el club”. Pese a ello, concluye que no se puede garantizar la seguridad de los futbolistas y confirma que, conforme a la normativa vigente, se abrirá un plazo para proponer una nueva fecha para la disputa del encuentro.
Las quejas de la plantilla del Rayo
La suspensión se produce apenas un día después de que la primera plantilla y el cuerpo técnico del Rayo Vallecano hicieran público un extenso comunicado en el que denunciaban deficiencias estructurales tanto en la Ciudad Deportiva como en el Estadio de Vallecas. En dicho texto, los jugadores advertían de que “en el último mes, el estado del césped del Estadio de Vallecas ha sido claramente deficiente, una situación que se ha ido agravando con el paso de las semanas”, llegando a calificar el terreno de juego como “inestable e impracticable”. La plantilla rayista señalaba de forma clara que “consideramos que el terreno de juego no reúne las condiciones mínimas exigibles para disputar un partido de la máxima categoría”.
El comunicado también hacía referencia a otros problemas en las instalaciones, como la falta puntual de agua caliente o el estado obsoleto de algunas dependencias, y advertía de que la situación “no puede prolongarse más, ya que vemos peligrar nuestra integridad física y nuestras condiciones básicas de trabajo”.
El malestar del Real Oviedo
Tras conocerse la suspensión, el Real Oviedo emitió también un comunicado oficial en el que, si bien muestra comprensión por la situación, expresa un notable malestar por las consecuencias de la decisión. El club carbayón comienza manifestando “su solidaridad y empatía con la plantilla, el cuerpo técnico y la afición del Rayo Vallecano”, al tiempo que reconoce que se haya priorizado “la integridad física y la seguridad de los futbolistas, principios irrenunciables”.
No obstante, la entidad azul señala que la suspensión supone “un perjuicio evidente para nuestra entidad, tanto desde el punto de vista deportivo como organizativo y económico”, especialmente al haberse producido una vez realizado el desplazamiento del equipo a Madrid. Además, el Oviedo habla de un “grave contratiempo generado” y de una “alteración sustancial de las condiciones de disponibilidad de jugadores que afecta directamente a nuestro equipo”, teniendo en cuenta la situación clasificatoria y la importancia de los puntos en juego. Por todo ello, el club oviedista anuncia que “estudiará y ejercitará cuantas acciones reglamentarias resulten procedentes ante los organismos competentes, con el objetivo de salvaguardar el resultado del encuentro y garantizar unas condiciones competitivas equitativas”. Con el partido ya oficialmente suspendido, ahora queda por delante el proceso administrativo para fijar una nueva fecha para la disputa del encuentro.