El club y la Asociación de Peñas recaban datos de los oviedistas perjudicados por la cancelación del Rayo Vallecano–Real Oviedo, aplazado horas antes por el mal estado del césped

El Real Oviedo ha puesto en marcha un canal oficial de recogida de información para los aficionados que se vieron afectados por la suspensión del partido frente al Rayo Vallecano, previsto para este sábado en el Estadio de Vallecas y aplazado a pocas horas de su celebración. La medida se adopta tras la cancelación del encuentro por decisión de LaLiga, motivada por el estado del terreno de juego después del cambio integral del césped y ante la imposibilidad de garantizar la seguridad de los futbolistas. Según ha informado el club azul en un comunicado difundido esta mañana, la suspensión ha generado un perjuicio directo a cientos de seguidores, muchos de los cuales ya se encontraban en ruta o incluso en Madrid, con gastos asumidos en transporte, alojamiento y otros conceptos. Ante esta situación, el Real Oviedo, en coordinación con la Asociación de Peñas del Real Oviedo (APARO), ha habilitado un formulario oficial para que los aficionados afectados puedan inscribirse y detallar los costes derivados del aplazamiento.
El objetivo del club es cuantificar con precisión el alcance de los daños económicos ocasionados y estudiar las posibles vías de actuación ante las autoridades competentes, con el fin de que se depuren responsabilidades y se tenga en cuenta el perjuicio sufrido por la afición y por la propia entidad. Desde el Real Oviedo recuerdan que toda la información recabada se utilizará exclusivamente para valorar el impacto real de lo sucedido y respaldar eventuales acciones en defensa de los intereses de los seguidores y del club.
La suspensión del encuentro fue comunicada oficialmente por LaLiga a primera hora del sábado, tras varios días de preocupación por el estado del césped y después de un comunicado de la plantilla y el cuerpo técnico del Rayo Vallecano, respaldado por la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE). El organismo rector de la competición justificó la decisión en la necesidad de “preservar la integridad física de los jugadores”, y anunció la apertura de un plazo para fijar una nueva fecha para la disputa del partido.