El buque, un granelero procedente de la peruana Callao, estaba siendo descargado cuando, bajo las pilas de concentrado de zinc, las autoridades encontraron el alijo; la investigación para tratar de identificar a los autores continúa abierta

Es sorprendente lo que un barco mercante puede llegar a esconder en sus mil y un recovecos… Aparte de la propia carga, en cubiertas y bodegas se han encontrado a lo largo de la historia polizones, armas, dinero en efectivo procedente de actividades ilícitas… Y droga. Eso último fue lo que, a primera hora de la tarde de este jueves, agentes de la Guardia Civil, de la Policía Nacional y del Servicio de Vigilancia Aduanera intervinieron a bordo de un buque granelero atracado en el puerto de Avilés, procedente de la ciudad peruana de Callao. En plena operación de vaciado, se localizó en su bodega, oculto bajo el cargamento oficial de concentrado de zinc, una mochila llena con más de siete kilos de cocaína, divididos en otros tantos paquetes de color blanco, envueltos en plástico. Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado mantienen abierta la investigación para tratar de esclarecer la autoría del delito.