La exposición ‘De la España negra a la España desposeída: Solana-Pérez Siquier’, inaugurada en el Museo de Bellas Artes de Asturias, muestra la España oculta a través de las obras de José Gutiérrez Solana y Carlos Pérez Siquier, revelando la realidad de los marginados
Ayer, jueves día 6, se inauguró la exposición ´De la España negra a la España desposeída: Solana-Pérez Siquier’, en el Museo de Bellas Artes de Asturias, gracias a la colaboración con la Fundación MAPFRE. Esta muestra abre una puerta a la España oculta, aquella que nunca fue idealizada ni glorificada, pero que forma la columna vertebral de nuestra identidad. A través de las obras de José Gutiérrez Solana y Carlos Pérez Siquier, se revelan las realidades más duras y olvidadas de la sociedad española: la de los excluidos, los que sobreviven al margen: los invisibles para las grandes narrativas históricas. Lo hacen con la violencia silenciosa de la observación y la captura directa de lo que la vida le ofrece a quienes no tienen voz, aquellos cuya existencia parece desvanecerse en el olvido.
José Gutiérrez Solana (1886-1945), pintor y cronista de lo sombrío, se erige como el gran retratista de la miseria humana. Su obra, llena de sombras y pesimismo, es un retrato brutal y sin concesiones de los sectores más humildes de la sociedad española. En sus cuadros, no hay lugar para la glorificación. Su mirada se centra en los márgenes, donde habitan los mendigos, las prostitutas, los huérfanos, los borrachos: seres que sobreviven en la opacidad de un país que no los quiere ver. Influenciado por las «pinturas negras» de Goya, Solana pinta almas atormentadas, vidas arrasadas por el abandono. La exposición, que recoge una selección de pinturas y grabados, se enfoca en los años 30, el momento en que el artista captura en su serie de estampas la esencia de ese mundo marginal. Las carnavaladas y las escenas costumbristas presentan una época que ha quedado fuera de las narrativas oficiales. Esa España olvidada, esa que sobrevive en la periferia.
Por otro lado, Carlos Pérez Siquier (1930-2021), fotógrafo y cronista de la España costumbrista y profunda, aporta una mirada diferente, pero igualmente cruda. Su cámara, influenciada por el neorrealismo, se concentra en los barrios marginales, en las vidas que se desenvuelven en la desolación. En su trabajo, La Chanca en Almería se convierte en un microcosmos de la pobreza y la dignidad humanas. Las mujeres que se desplazan hacia las fuentes públicas, los niños que juegan en calles polvorientas, los hombres atrapados en un ciclo de lucha diaria… Pérez Siquier va más allá de lo que se ve; en sus imágenes, la vida cotidiana se convierte en un testimonio de resistencia. Su fotografía no busca la simple denuncia, sino que trata de capturar una compleja mezcla de tristeza y esperanza, de lucha y dignidad. En blanco y negro y en color, sus fotos presentan un país oprimido pero no derrotado, donde las pequeñas historias de vida se resisten al desamparo.
Una de las dimensiones más poderosas de la muestra es la evolución del trabajo fotográfico de Pérez Siquier. En 1963, tras haber inmortalizado la vida de los habitantes de La Chanca, el fotógrafo regresa al barrio con una cámara Rolleiflex. Este cambio de perspectiva se refleja en su trabajo, donde se aleja del retrato humano para centrarse en los detalles del paisaje: las rocas, las chozas, las ropas tendidas al sol. Con esta nueva mirada, Pérez Siquier no sólo captura la pobreza, sino también el paso del tiempo y los vestigios de un mundo en constante transformación. Su cámara se convierte en un testigo de la resistencia de un espacio, de un lugar que, a pesar de las huellas de la descomposición, sigue luchando por mantenerse en pie.
La curaduría, dirigida por Sara Moro y Leyre Bozal, no pretende forzar un diálogo entre las dos disciplinas, pintura y fotografía, sino que ofrece una crónica visual y documental de la España desposeída. La exposición se convierte en un ejercicio de memoria: un recorrido por el país que nunca fue narrado en los libros de historia, que no aparece en las estampas de la España próspera. El trabajo de Solana y Pérez Siquier, lejos de ofrecer una visión amable de la pobreza, expone sus aristas más duras, pero al mismo tiempo revela una belleza insospechada en la lucha por la vida, en los gestos más sencillos, en la resistencia diaria frente al olvido.
No sólo nos presentan dos visiones complementarias, sino que invitan a confrontarnos con una España que existió y que, aún hoy, sigue teniendo algo que decir. Solana y Pérez Siquier capturan imágenes y trazan un retrato de una realidad social de la que no podemos seguir huyendo. Y lo hacen con una contundencia que no permite evasión: en sus obras, la España desposeída se muestra con toda su crudeza y, a la vez, con una humanidad que nunca deja de resistir.
La muestra estará disponible hasta el 11 de mayo de 2025 en la planta -1 del Edificio Ampliación del Museo. Más de 80 fotografías de Pérez Siquier junto a las pinturas y grabados de Solana, ofreciendo una visión inédita de una realidad que sigue siendo parte de nosotros, a pesar de los intentos por borrarla.



