El Gobierno de Asturias iniciará los trámites para incluir Oviedo, junto a Gijón, Ribadesella, La Pola Siero y Lugones, entre las áreas con precios del alquiler considerados elevados; la medida podría limitar las rentas y activar nuevas obligaciones para propietarios

Oviedo podría convertirse en una de las próximas zonas de mercado residencial tensionado de Asturias. El Gobierno del Principado ha anunciado el inicio de los trámites para declarar como tal la capital asturiana, junto a Gijón, Ribadesella, La Pola Siero y Lugones, en una segunda fase de ampliación de esta medida prevista en la Ley por el Derecho a la Vivienda. La declaración no es inmediata. Antes de que estas localidades pasen a tener oficialmente esta consideración deberán completarse los procedimientos administrativos y acreditarse que cumplen los requisitos establecidos por la normativa estatal. El consejero de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, ha defendido que el proceso se realizará con «rigor y seguridad jurídica» y que no se declarará ninguna zona si no cumple los parámetros exigidos.
Pero, ¿qué supondría que Oviedo fuese declarada zona tensionada? La principal consecuencia sería la aplicación de medidas específicas sobre el mercado del alquiler con el objetivo de contener la evolución de los precios. Entre ellas, la normativa contempla límites a las rentas en determinados supuestos, especialmente en los nuevos contratos de alquiler y en viviendas propiedad de grandes tenedores, así como otras medidas destinadas a favorecer el acceso a una vivienda asequible. La declaración también permitiría a las administraciones desarrollar planes específicos para estas áreas, con actuaciones destinadas a incrementar la oferta de vivienda, movilizar pisos vacíos o impulsar políticas públicas de alquiler.
El Principado ya inició este camino con otras zonas de Asturias. Según explicó Zapico durante su visita a la Feria Internacional de Muestras de Asturias (Fidma), las primeras declaraciones se realizaron hace un año tras acreditar los requisitos establecidos por la Ley por el Derecho a la Vivienda. Ahora, el Ejecutivo autonómico prevé ampliar esta herramienta a nuevos municipios y barrios.
Una medida que genera debate
La posible declaración de Oviedo como zona tensionada llega en medio de un debate político sobre cómo abordar el problema del acceso a la vivienda. Mientras el Gobierno asturiano defiende que esta figura permite intervenir en un mercado con precios «desorbitados», otras voces cuestionan sus efectos sobre la oferta de vivienda y el alquiler. El consejero ha mantenido recientemente un encuentro con el presidente de la Cámara de Comercio de Oviedo, Carlos Paniceres, en el que ambas partes constataron sus diferencias de criterio. Zapico defendió que las políticas de vivienda deben responder al «interés general» y señaló que las medidas impulsadas buscan garantizar el acceso a una vivienda digna y asequible.
En el caso de Gijón, donde ya fueron declaradas como zonas tensionadas La Arena y Cimadevilla, el debate ha llegado a los tribunales después de que el Ayuntamiento presentase un recurso contra la medida. Zapico ha criticado esta postura y ha mostrado su confianza en que las nuevas declaraciones puedan completarse antes de que finalice la legislatura.
La decisión del Principado también ha abierto un nuevo frente político en la capital. CCOO de Oviedo ha criticado al equipo de gobierno municipal por su rechazo a solicitar la declaración del municipio o de aquellos barrios con mayores problemas de vivienda como zona tensionada. El sindicato considera que esta postura supone «dar la espalda» a los trabajadores y defiende que limitar los precios del alquiler es una herramienta necesaria ante la subida de las rentas. Por su parte, los detractores de la medida sostienen que el problema de la vivienda requiere principalmente aumentar la oferta disponible.