Efectivos del cuerpo escoltan este sábado a la Archicofradía del Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores, y aprovechan dicha tradición para exigir al Ayuntamiento mayor inversión en recursos materiales y personal
Toda Semana Santa, se celebre donde se celebre, es mucho más que una simple sucesión de pasos e imágenes, o que una mera expresión colectiva de una determinada fe religiosa. Hay siempre de fondo una cierta pátina reivindicativa, una colección de peticiones de lo más dispares y eclécticas conectadas, a menudo, por una intención común: contribuir a hacer la vida de las personas más cómoda, feliz y segura. Y este Sábado Santo, aprovechando su tradicional escolta del Cristo portado por la Archicofradía del Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores, ha sido el Servicio de Bomberos de Oviedo el que ha alzado la voz para reclamar al Ayuntamiento de la capital asturiana más y mayores inversiones en recursos materiales y en personal. Una petición que viene de lejos, y que confían en que se atienda para paliar la precariedad en la que, afirman, están realizando su labor.
«Como es costumbre, seguimos con nuestra penitencia debido al abandono de este servicio, y queda por debajo de los mínimos», han dado a conocer a través de sus cuentas en redes sociales. Y esgrimen como ejemplo la situación vivida el pasado lunes, «con tan sólo seis bomberos» de servicio, una situación motivada por la necesidad de enviar a Madrid dos de los camiones del parque, ambos averiados. Más aún, recalcan que durante toda esta Semana Santa sólo hay «una atoescalera, que está inoperativa y con una antigüedad de veintitrés años», dos casos distintos que visibilizan las urgentes necesidades del cuerpo. Por ello, y rescatando el recuerdo de aquellos tiempos en que, «antaño, las campanas de la iglesia de San Isidoro el Real, cuyas campanas avisaban de los incendios», un encomiable caso de compromiso colectivo, claman de nuevo por una mayor atención a un servicio fundamental y del que, en esencia, «todos nos beneficiamos».