Así es la propuesta que lanza Avispa tras la agresión en la línea nocturna entre Langreo y Oviedo, con el objetivo de reforzar la protección en el transporte público
La agresión sufrida por un conductor de autobús de la línea Langreo-Oviedo el pasado fin de semana ha puesto sobre la mesa la necesidad de reforzar la seguridad de estos profesionales ante situaciones de violencia. A raíz de este suceso, la Asociación de Vigilantes de Seguridad Privada de Asturias (Avispa) ha planteado la incorporación de personal de seguridad en los autobuses urbanos e interurbanos. La propuesta llega después de que un conductor resultara herido tras un altercado con un usuario que accedió al vehículo armado con una navaja en la parada de Sama. Durante el enfrentamiento, el chófer sufrió cortes en el cuello y en la muñeca, por los que tuvo que ser trasladado al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde se recupera fuera de peligro. El presunto agresor fue detenido posteriormente por la Policía Nacional.
En este contexto, Avispa ha defendido la necesidad de que los servicios de transporte cuenten con vigilantes de seguridad habilitados, integrados en empresas autorizadas, especialmente en aquellos trayectos que discurren por rutas fijas o carriles reservados. La asociación considera que esta medida podría contribuir a prevenir incidentes como el ocurrido y mejorar las condiciones de seguridad tanto para trabajadores como para usuarios.