La segunda edición se celebrará el 23 de mayo junto a la antigua Fábrica de Loza con una convocatoria abierta a toda la ciudadanía

La localidad de San Claudio volverá a situarse en el foco cultural asturiano con la celebración de la II Bienal de San Claudio, una cita que combina arte contemporáneo, participación ciudadana y defensa del patrimonio industrial. El evento tendrá lugar el próximo 23 de mayo en las instalaciones de Prefabricados de Hormigón El Caleyo, ubicadas frente a la histórica antigua Fábrica de Loza de San Claudio. La iniciativa nació en mayo de 2024 como una respuesta ciudadana al deterioro y abandono de uno de los enclaves fabriles más representativos de Asturias. Dos años después, aquella acción simbólica se transforma en una segunda edición que aspira a consolidarse como espacio alternativo para la creación artística y el debate cultural.
La cita busca enlazar el legado de las antiguas Bienales de Oviedo con el presente creativo de la región, recuperando una tradición expositiva desde una óptica más abierta y participativa. La primera edición reunió a cerca de trescientas personas, una cifra que superó las previsiones iniciales y evidenció el interés social por propuestas culturales vinculadas al territorio y al patrimonio.
Una convocatoria abierta sin jurado ni filtros

Uno de los rasgos diferenciales de esta segunda edición será su modelo de participación. La organización ha anunciado una convocatoria abierta a todas las personas interesadas en las artes plásticas, sin selección previa ni restricciones curatoriales. El planteamiento pretende convertir la Bienal en un espacio de encuentro entre artistas consolidados, creadores emergentes y ciudadanía, donde el protagonismo recaiga en las obras y en la libertad expresiva de sus autores. Los participantes deberán remitir previamente sus datos -autoría, título, técnica, medidas y año de realización- al correo
2bienalsanclaudio@gmail.com para la elaboración de cartelas y material informativo.
Más allá de la muestra expositiva, la Bienal incorpora una dimensión crítica sobre el funcionamiento del ecosistema cultural actual. Los impulsores del evento consideran que numerosos circuitos artísticos están condicionados por dinámicas institucionales, económicas o representativas que, en ocasiones, relegan la figura del creador. En este contexto, la cita defiende recuperar el papel central del artista dentro del hecho creativo y abrir espacios donde la producción cultural no dependa exclusivamente de estructuras cerradas o de acceso limitado. La organización sostiene que sin creadores no existe arte y plantea la Bienal como una forma de devolver visibilidad a quienes sostienen la actividad artística.
Patrimonio industrial y nueva vida cultural
La elección del entorno no es casual. La antigua Fábrica de Loza de San Claudio forma parte de la memoria industrial asturiana y continúa siendo uno de los símbolos históricos de la zona. La celebración del evento en sus inmediaciones busca llamar la atención sobre la necesidad de preservar este legado y activar nuevos usos culturales en espacios ligados al pasado fabril. San Claudio, tradicionalmente asociado a su historia cerámica e industrial, encuentra así en la Bienal una fórmula para conectar identidad local, creación contemporánea y participación vecinal.
La recepción de obras y el montaje se desarrollarán entre las 9.00 y las 12.00 horas, mientras que el horario de visita al público será de 12.30 a 18.00 horas. La organización espera ampliar la asistencia registrada en la primera edición y convertir nuevamente la jornada en un punto de encuentro para artistas, colectivos culturales y visitantes interesados en nuevas formas de exhibición al margen de los circuitos convencionales.