El artista critica el modelo festivo de la capital asturiana durante un concierto ante miles de personas

El artista asturiano Rodrigo Cuevas ha situado a Oviedo como ejemplo de cómo una ciudad puede perder el carácter popular de sus fiestas cuando desaparecen los espacios tradicionales de participación ciudadana. Lo hizo este fin de semana durante un concierto en Tarragona, donde intervino en el debate abierto sobre el futuro de las Barraques de Santa Tecla, uno de los espacios más emblemáticos de las celebraciones de la ciudad catalana.
Cuevas aprovechó su actuación en el Auditori del Camp de Mart para defender el papel de las fiestas populares y lanzar un mensaje directo a los responsables políticos presentes en el evento. En su intervención, el cantante recordó el caso de la capital asturiana y aseguró que la desaparición de las casetas populares provocó un deterioro del ambiente festivo.
El episodio se produjo después de que una integrante de la organización de Barraques tomase la palabra para explicar al público la incertidumbre que rodea al futuro de este espacio, que desde hace veinte ediciones se instala en el Passeig de les Palmeres durante las fiestas de Santa Tecla. La polémica surgió después de que el Ayuntamiento de Tarragona comunicase a la organización la necesidad de buscar una nueva ubicación para las Barraques, una decisión que ha generado un intenso debate en la ciudad.
Entre los asistentes al concierto se encontraba la concejala de Cultura de Tarragona, Sandra Ramos, quien confirmó la decisión municipal. Fue entonces cuando Rodrigo Cuevas decidió intervenir y dirigirse directamente a la edil.
«No es un buen camino robarle los espacios populares a las fiestas populares de los municipios», afirmó el artista asturiano, despertando una inmediata reacción del público.
Como argumento, Cuevas puso sobre la mesa el ejemplo de Oviedo, una referencia que sorprendió a muchos de los asistentes al concierto. «En Oviedo fueron muy listillos, hicieron lo mismo. Quitaron las fiestas populares, los chiringuitos populares de la ciudad y la fiesta hizo caput«, manifestó desde el escenario.
El cantante fue aún más contundente al resumir las consecuencias que, en su opinión, tuvo aquella decisión. «La fiesta popular se perdió», sentenció antes de concluir con una recomendación dirigida al Ayuntamiento de Tarragona: «Yo no lo haría».
Sus palabras fueron recibidas con un fuerte aplauso por buena parte del público congregado en el Auditori del Camp de Mart, que respaldó el mensaje del artista en defensa de los espacios autogestionados dentro de las fiestas patronales.
La intervención de Rodrigo Cuevas no estaba prevista en el desarrollo del concierto, pero terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la actuación. El músico, conocido por su defensa de la cultura popular, el folclore y las tradiciones reinterpretadas desde una perspectiva contemporánea, aprovechó el escenario para posicionarse en un debate que trasciende Tarragona y que afecta a numerosos municipios donde las administraciones han modificado en los últimos años el modelo de organización de sus fiestas.
En el caso de Oviedo, las declaraciones reabren un debate que durante años ha dividido opiniones entre quienes consideran que la desaparición de las casetas populares restó participación ciudadana y ambiente festivo a las celebraciones de San Mateo y quienes defienden el modelo actual impulsado desde el Ayuntamiento.
Aunque Cuevas no profundizó en los detalles de aquella decisión ni citó fechas concretas, utilizó la experiencia ovetense como advertencia ante la posibilidad de que Tarragona recorra el mismo camino.
Con su mensaje, el artista asturiano volvió a reivindicar la importancia de preservar los espacios de participación vecinal y asociativa dentro de las fiestas, defendiendo que forman parte de la identidad de las ciudades y contribuyen a mantener vivo el carácter popular de las celebraciones.
Las declaraciones del cantante ya han comenzado a circular ampliamente en redes sociales, donde numerosos asistentes compartieron el momento en vídeo y destacaron la ovación con la que el público respondió a sus palabras. Mientras tanto, el debate sobre el futuro de las Barraques continúa abierto en Tarragona, con Oviedo convertida, por unas horas, en el ejemplo que Rodrigo Cuevas utilizó para alertar de lo que, a su juicio, puede ocurrir cuando desaparecen los espacios populares de una fiesta.