Según el Ministerio del Interior, durante el primer trimestre de 2026, y en comparación con el mismo periodo del año pasado, los asaltos a domicilios y establecimientos diversos, y la sustracción de vehículos fueron las actividades que más aumentaron
En Gijón los allanamientos generales se dispararon un 79,3%, y los perpetrados concretamente contra viviendas se duplicaron; en cambio, estos últimos se redujeron en Oviedo un 14,7%, aunque en la capital la merma de delitos sexuales es inferior

No hay sensacionalismo, ni populismo, ni ningún otro afán sospecho tras una afirmación, por otra parte, sostenida con datos oficiales: la criminalidad ha aumentado en España. El propio Ministerio del Interior lo ha confirmado este verano, tras hacer público el balance del primer trimestre del año en curso. En ese periodo, y comparándolo con su equivalente de 2025, el conjunto de crímenes y delitos perpetrados en suelo nacional creció un 1%, con subidas especialmente visibles -y preocupantes- en homicidios y asesinatos consumados -un 10,6% más que de enero a marzo del año previo-; lesiones y riñas tumultuarias -un 11,1%-, y agresiones sexuales con penetración -un 3,8%-. Es una radiografía que invita a reflexionar con serenidad y objetividad, a tratar de encontrar causas claras y a buscar estrategias adecuadas para combatirlas. Pero… ¿Qué sucede en Asturias? Pues bien, la dinámica registrada aquí en ese tiempo resulta notablemente distinta a la del total del país. Al fin y al cabo, tanto las muertes como los delitos sexuales, así como los robos violentos, se redujeron en el Principado, y no imperceptiblemente. Ahora bien, es pronto para cantar victoria: todos los demás supuestos aumentaron.
Vayamos, de entrada, a esos valores que podrían invitar al optimismo. Si en el primer trimestre de 2025 hubo tres homicidios dolosos y asesinatos consumados en la región, al año siguiente solo se registraron dos, un descenso del 33,3%… Aunque enfrentado a las tentativas de ambos delitos, que pasaron de una a cuatro, lo que equivale a una subida del 300%. Los tumultos también crecieron, pasando de 105 a 102 de un año a otro -una variación del 6,7%-; afortunadamente, si es que tal cosa puede decirse, los delitos contra la libertad sexual bajaron un 11,5%, al pasar de 78 a 69, una tónica aún más visible en el caso específico de delitos con penetración, que, al pasar de 22 a 19, decrecieron un 13,6%. Del mismo modo, los robos con violencia e intimidación, que fueron 131 en el primer trimestre de 2025, pasaron a 128 en el de 2026… Poniendo punto final a las buenas noticias. A partir de ahí, todos los delitos crecieron, más o menos. Y en pocos casos resulta tan visible como en el de los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones, que se dispararon casi el doble, de 321 a 464; dentro de esos totales, la cuestión se vuelve aún más seria al abordar los asaltos únicamente contra viviendas, que crecieron un 57,8%, pasando de 185 a 292. Y los robos de vehículos crecieron de 35 a 57; nada menos que un 62,9% en un año.
Oviedo frente a Gijón: un mano a mano con matices
Ese es el cuadro general que de Asturias ha dibujado Interior. ¿Y sus matices? Bien, centremos ese tiro en las que son sus dos urbes más importantes: Oviedo y Gijón. La capital autonómica se aleja sensiblemente de la dinámica del conjunto del Principado; bajaron de uno a ninguno los homicidios y asesinatos -si bien subieron de cero a una las tentativas-, es cierto, pero los robos violentos o intimidantes crecieron de 38 a 40 -un 5,3%-, y aunque es verdad que los delitos contra la libertad sexual pasaron de 22 a 18 -un 18,2% menos que en el primer trimestre de 2025-, aquellos en los que hubo penetración aumentaron de dos a cinco, una subida del 150%. Curiosamente, como en Asturias en bloque, los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones se multiplicaron un 51,7%, al pasar de 60 a 91, pero aquellos acometidos contra viviendas se redujeron en un 14,7%, de 34 a 29. Nada que ver con los hurtos, que pasaron de 466 a 550 -un 18% más-; con las sustracciones de vehículos, de 7 a 12 -un 71,4%-, ni con el tráfico de drogas, que pasó de 12 a 22 casos -un 83,3%-. Así las cosas… ¿Una última buena nueva relacionada exclusivamente con Oviedo? Quizá, que de enero a marzo los tumultos vivieron un decrecimiento del 14,8%, al bajar de 27 a 23.
Dado que la de la capital del Principado es la historia de una rivalidad longeva -y, las más de las veces, sana- con la que es la ciudad más poblada de la región… ¿Cambian mucho las cosas en Gijón? Pues lo cierto es que… Sí. De entrada, en el primer trimestre de este año, y en comparación con el mismo periodo del año pasado, la realidad en lo concerniente a homicidios y asesinatos fue diametralmente opuesta: de ningún caso consumado se pasó a uno, mientras que de una intentona en 2025 se evolucionó a ninguna este año. El frente del narcotráfico dio alegrías en suelo playu, al pasar de 15 casos a ‘solo’ 13 -un 13,3% menos-, pero, por contra, los tumultos sí aumentaron de 32 a 44 -un 37,5%-. Otra diferencia es la referente a los delitos contra la libertad sexual: tanto todos ellos en conjunto -de 25 a 14, un 44%- como los que implicaron penetración -de 9 a 2, un 77,8%- disminuyeron. No obstante, el ‘punto negro’ de Gijón sigue siendo el de los robos con fuerza a viviendas, locales e instalaciones varias, que ascendió más del doble, pasando de 58 a 104 casos; por lo que respecta a domicilios únicamente, el aumento fue exactamente del 50%, evolucionando de 42 en 2025 a 63 en 2026. Más atenuado fue el crecimiento de los robos con violencia e intimidación, que pasaron de 51 a 62 -un 21,6% más-. Por último, de enero a marzo de sustrajeron 19 vehículos, frente a 7 el año previo -una variación del 171,4%-, y se pasó de 714 a 776 hurtos -un 8,7% más que en primer trimestre de 2025-.