La portavoz Sonsoles Peralta reclama datos sobre el vandalismo en las instalaciones deportivas y un plan de seguridad eficaz

El cierre temporal de la piscina municipal de Trubia tras los actos vandálicos registrados durante la madrugada del pasado viernes ha llegado al ámbito político. El Grupo Municipal de Vox en el Ayuntamiento de Oviedo ha registrado una batería de preguntas para exigir al equipo de gobierno explicaciones sobre lo ocurrido y conocer qué medidas piensa adoptar para evitar que este tipo de incidentes vuelvan a repetirse.
La portavoz de la formación, Sonsoles Peralta, considera que el episodio de Trubia no es un hecho aislado, sino la continuación de una problemática que, a su juicio, se viene repitiendo en los últimos veranos en diferentes instalaciones municipales.
En un comunicado remitido este domingo, Vox recuerda que la piscina de La Monxina también sufrió actos vandálicos en temporadas estivales anteriores, una circunstancia que, según la formación, demuestra que las medidas implantadas hasta ahora no han resultado eficaces.
«Cuando una misma situación se repite verano tras verano, es evidente que las medidas adoptadas no están dando el resultado esperado», ha afirmado Peralta, quien reclama una revisión de la estrategia municipal en materia de vigilancia y protección de las instalaciones deportivas.
La iniciativa registrada por Vox busca que el Gobierno local informe con detalle sobre los daños sufridos en la piscina de Trubia y las actuaciones previstas para evitar nuevos ataques. Además, la formación quiere conocer el alcance real del problema en el conjunto de la red deportiva municipal.
Entre las cuestiones planteadas figura el número de actos vandálicos registrados en las instalaciones deportivas municipales durante los años 2024, 2025 y 2026, así como el coste económico que estos incidentes han supuesto para las arcas municipales.
Asimismo, Vox solicita información sobre las medidas de seguridad existentes y las que el Ayuntamiento tiene previsto implantar para proteger unos equipamientos que considera «patrimonio de todos los ovetenses».
La portavoz municipal sostiene que la repetición de estos episodios no solo genera un importante gasto económico, sino que también perjudica directamente a los vecinos que hacen uso de estas instalaciones, especialmente durante los meses de verano, cuando las piscinas municipales registran una mayor afluencia de usuarios.
«No es razonable que cada verano tengamos que hablar de instalaciones municipales dañadas y vecinos que se quedan sin servicio. Si el problema persiste, habrá que evaluar qué está fallando y actuar en consecuencia», ha señalado Peralta.
El cierre de la piscina de Trubia fue acordado por el Ayuntamiento después de que los desperfectos ocasionados durante la madrugada del viernes impidieran garantizar el funcionamiento normal de la instalación. El consistorio anunció que permanecerá clausurada hasta que concluyan los trabajos de reparación y puedan restablecerse las condiciones de seguridad e higiene necesarias para su reapertura.
Con esta iniciativa, Vox pretende que el Gobierno municipal ofrezca explicaciones públicas sobre un problema que, según la formación, comienza a convertirse en una constante cada verano. Además de conocer el impacto económico de los actos vandálicos, el grupo municipal quiere que el Ayuntamiento detalle si prevé reforzar la vigilancia o adoptar nuevas medidas preventivas para evitar que las instalaciones deportivas vuelvan a convertirse en objetivo de nuevos ataques.