El PSOE acusa al PP de rechazar límites claros en viajes y obsequios, mientras el equipo de gobierno defiende que ya existe un marco normativo suficiente

El Pleno del Ayuntamiento de Oviedo debate esta mañana una moción del Grupo Municipal Socialista para impulsar la elaboración de un reglamento de buen gobierno que regule, entre otros aspectos, la aceptación de regalos por parte de cargos públicos, el uso de recursos municipales, los viajes financiados con fondos públicos y la publicación de las agendas institucionales. La iniciativa fue defendida por el concejal socialista Jorge García Monsalve, quien planteó la necesidad de dotar al Ayuntamiento de unas normas claras, homogéneas y preventivas en materia de integridad pública. Según explicó, la propuesta no cuestiona la legalidad vigente ni acusa a ningún cargo concreto, sino que busca reforzar la transparencia y la confianza ciudadana mediante reglas comunes para todos los miembros de la corporación y cargos directivos.
Durante el debate, Monsalve cargó contra la posición del Partido Popular, al que reprochó su rechazo a iniciar la tramitación del reglamento. «¿Qué estarán haciendo ustedes aquí para que ante la mención de un reglamento de buen gobierno hablen de los juzgados y de los fiscales?”, afirmó, en referencia a las intervenciones del equipo de gobierno. «Estamos hablando simplemente de iniciar un reglamento de buen gobierno y, sin embargo, a ustedes se les va la cabeza a los fiscales y a los juzgados», añadió. El edil socialista sostuvo que la negativa del PP a apoyar la moción deja clara, a su juicio, su voluntad de no regular determinados ámbitos. «Lo que nos ha dejado hoy el PP claro es una cosa: que no quieren regular, que no quieren fijar unos límites claros en materia de viajes y de obsequios. Eso en política no es una oposición neutra, es una decisión», señaló. Monsalve insistió en que regular no implica desconfianza, sino prevención, y se preguntó «qué problema hay en recoger por escrito lo que se puede y lo que no se puede hacer».
Desde el equipo de gobierno, el concejal del Partido Popular Mario Arias defendió que el Ayuntamiento de Oviedo ya está sometido a un marco normativo «amplio y exigente» en materia de transparencia y buen gobierno, que incluye legislación estatal, autonómica y ordenanzas municipales, así como controles internos de fiscalización. Arias consideró innecesaria y redundante la creación de un nuevo reglamento y negó la existencia de vacíos normativos o incumplimientos concretos que lo justifiquen.
El debate se tensó en el tramo final con la intervención del alcalde, Alfredo Canteli, quien interrumpió al portavoz socialista para reprocharle que estuviera realizando insinuaciones graves. «Acaba de insinuar cosas muy graves que yo no admito bajo ningún concepto», afirmó el regidor, pidiéndole que fuera respetuoso con el resto de la corporación. En su última intervención, Monsalve negó estar insinuando irregularidades y replicó que «la ética pública no se demuestra en discursos, se demuestra en votaciones como estas». «Hoy, lamentablemente, el voto del Partido Popular es un voto en contra de la transparencia», concluyó antes de que el alcalde diera por finalizado su turno de palabra al agotarse el tiempo reglamentario.