La Plataforma por la Dignidad de los Autónomos 30N convoca movilizaciones en 40 ciudades para denunciar presión fiscal, cotizaciones elevadas y falta de protección social

Miles de trabajadores por cuenta propia estaban llamados este lunes a movilizarse en 40 ciudades españolas, entre ellas Oviedo, para visibilizar el “malestar” del colectivo ante lo que consideran una ausencia de respuestas estructurales a sus problemas. En la capital asturiana, la convocatoria partió a las 11:00 horas desde la estación de Renfe y recorrió el centro hasta la Plaza de la Escandalera, donde se leyó un manifiesto, para, a continuación, continuar por la calle Pelayo, finalizando la manifestación frente a las oficinas de la Agencia Tributaria, en el edificio de Palacio Valdés.
En esta ocasión un guante rojo se ha convertido en el símbolo de la protesta. Representa, según la entidad organizadora, la dignidad del colectivo y la determinación de no permanecer en silencio. “Cada cartel representa a autónomos que han decidido no quedarse en silencio. Que han elegido estar. Que han elegido dignidad”, señalan desde la plataforma convocante. La protesta está impulsada por la Plataforma por la Dignidad de los Autónomos 30N, que ya el pasado 30 de noviembre logró movilizar, según sus cifras, a más de 80.000 personas en 21 ciudades. Ahora el objetivo era ampliar la participación y convertir lo que empezó como un “grito” en un “clamor nacional”.
Un malestar que se arrastra
La organización mantiene las mismas reivindicaciones que en la convocatoria anterior. Denuncia una presión fiscal creciente, cotizaciones elevadas con independencia de los ingresos reales, falta de protección social equiparable a la de otros trabajadores, trabas burocráticas para acceder a ayudas y un deterioro progresivo del pequeño comercio y del tejido económico local. La fecha elegida, 2 de marzo, tampoco es casual. Desde la plataforma explican que simboliza ese “30F” que no existe en el calendario, pero que refleja una realidad constante para los autónomos: trabajar más allá de los días que figuran en la agenda, asumir costes fijos inamovibles y sostener actividad incluso en contextos adversos.
El mensaje lanzado por los convocantes insiste en que la movilización será pacífica. “Con respeto. Con firmeza. Y mucha dignidad en el pecho”, repiten en sus llamamientos. En Oviedo, como en el resto de ciudades, el colectivo buscaba enviar un mensaje a las instituciones, el de que el malestar no es puntual ni aislado, sino estructural. Y si no hay respuestas, advierten, seguirán saliendo a la calle.