Un pequeño conato, localizado en un trastero de la calle Lope de Vega, provocó una densa humareda que llevó a muchos transeúntes a maximizar el impacto del, por otra parte, anecdótico suceso; hicieron falta varias horas para ventilar
¿Saben ese dicho que afirma que ‘Una imagen vale más que mil palabras’? Bien, pues hay ocasiones en que lo que se ve aporta una dimensión incorrecta de la magnitud de lo que realmente ocurre. Algo que, ayer lunes, los vecinos del barrio ovetense de Fozaneldi comprobaron de primera mano. En las horas finales de la tarde, alrededor de las siete, una densa humareda comenzó a manar de un garaje ubicado en el número once de la calle Lope de Vega, una estrecha vía flanqueada de edificios y, por tanto, difícil de ventilar. Mientras los transeúntes presenciaban lo ocurrido, dando por hecho que se trataba de un suceso grave, varias dotaciones del Servicio de Bomberos de Oviedo se desplegaron en el lugar… Solo para comprobar que el foco del humo no era sino un pequeño incendio desatado en uno de los trasteros emplazados en el garaje. Así las cosas, y con un perímetro de seguridad acotado por agentes de la Policía Nacional, para evitar que los curiosos se acercasen, los profesionales de extinción no tardaron en sofocar las llamas. El único ‘pero’ fue que lo reducido de la estancia, y la escasez de salidas al exterior, obligó a invertir varias horas hasta que el trastero quedó completamente ventilado.


