Minutos después de finalizar el partido, con los seguidores de vuelta a sus casas y la afición del Sporting todavía dentro del estadio, se pudo ver en el cielo una ráfaga de voladores para festejar el 2-0 del Oviedo en el duelo de máxima rivalidad

Al más puro estilo Nápoles quiso celebrar ayer la afición del Real Oviedo el triunfo en el derbi por 2-0. No fue un lanzamiento masivo en toda la ciudad, como se pudo ver en los dos últimos ‘scudettos’ del club del sur de Italia, pero sí suficientemente largo como para llamar la atención de gran parte de Oviedo.
Fue tras la finalización del partido, cerca de las 23.30 horas, con toda la afición azul ya enfilando feliz dirección para sus casas y los más de 600 seguidores del Sporting desplazados todavía en el campo esperando las indicaciones de la Policía Nacional para su salida mientras se vaciaban los aledaños del Tartiere. En total se dispararon cuatro baterías de fuegos artificiales situadas desde una parte baja del parque Dolores Medio. La mejor traca final del derbi.