El Ayuntamiento de Valdés ha informado del hecho por medio de un bando municipal, y ha activado una batería de medidas de contención y prevención, entre las que se incluye la prohibición de acceso a las márgenes del cauce en todo el casco urbano luarquín

La inquietud en torno a la gripe aviar ha vuelto a colarse en la actualidad asturiana. El alcalde de Valdés, Óscar Pérez, ha informado este lunes de la detección de dos casos positivos de dicho virus en ejemplares de patos en el río Negro, a su paso por Luarca. En consecuencia, a través de un bando municipal, el primer edil ha indicado que, con el fin de garantizar la seguridad ciudadana y la salud pública, se han dictado una serie de directrices en explotaciones ganaderas y espacios públicos y privados.
En primer lugar, respecto a la posible aparición de casos en granjas o explotaciones avícolas, se actuará «en estricta observancia de los protocolos específicos dictados por las autoridades sanitarias y de sanidad animal competentes». Así, en caso de que se localicen aves muertas en espacios públicos o privados -fuera, pues, del ámbito de gallineros o explotaciones-, los ciudadanos deberán llamar de inmediato al teléfono 112. Por último está «terminantemente prohibido» el contacto físico con cualquier ave muerta o con síntomas de enfermedad. «La manipulación y retirada de los ejemplares será realizada única y exclusivamente por el personal especializado de los servicios dependientes del Principado de Asturias», indica el texto.
El Ayuntamiento de Luarca recuerda que el contagio de aves a humanos es una circunstancia «muy ocasional». No obstante, las mascotas pueden contagiarse si entran en contacto directo con aves muertas infectadas y estos animales podrían actuar posteriormente como vectores de transmisión del virus a los seres humanos. Como medida de seguridad excepcional y preventiva, se ha prohibido el acceso a las márgenes del río Negro en todo el casco urbano de Luarca.