El PSOE acusa al equipo de Gobierno municipal de “estar en rebeldía” ante la Dirección General de Patrimonio del Principado

La Dirección General de Patrimonio del Principado ha abierto un expediente sancionador al Ayuntamiento de Oviedo por ignorar los requerimientos formulados por dicho organismo para la reparación, restauración o conservación de determinados elementos del Campo San Francisco que fueron alterados o dañados tras los eventos festivos celebrados en el parque durante la pasada Navidad. El Grupo Socialista en el Ayuntamiento acusó este jueves al equipo de Gobierno de “estar en rebeldía” ante dicha Dirección General y lo que marca la Ley de Patrimonio Cultural del Principado al convertir el Campo en un recinto ferial sin ningún respeto.
El campo de San Francisco se ha convertido en los últimos años durante la Navidad, la Feria de la Ascensión, San Mateo y, por supuesto, el Martes de Campo, en el principal recinto festivo de la ciudad, con casetas, atracciones y celebración de numerosos eventos, lo que inevitablemente repercute en el estado de conservación del principal parque del casco urbano.
El grupo municipal socialista en el Ayuntamiento denunció este jueves en rueda de prensa lo que considera un “abuso sistemático” del Campo por parte del equipo de Gobierno municipal lo que le ha costado la apertura de un expediente sancionador por parte de la Dirección General de Patrimonio, dependiente de la Consejería de Cultura, Política Lingüística y Deporte del Principado. El portavoz socialista, Carlos Fernández Llaneza, considera que el Campo San Francisco sufre “un deterioro inasumible e inaceptable” porque “se está convirtiendo en un recinto ferial”.
Tras acusar al equipo de gobierno de desoír los requerimientos formulados en enero por la Dirección General tras los festejos navideños, Llaneza dijo que “si fuera el alcalde me daría vergüenza no cuidar de este campo centenario que es patrimonio de todos los ovetenses. Muy al contrario, lo está destrozando”. El concejal y portavoz socialista cree que “no se puede someter al Campo a una presión tan grande usándolo como reciento ferial; no todo cade. Se puede buscar un equilibrio entre el uso sin caer en el abuso”.
El expediente al que se refieren los socialistas, con fecha de 29 de mayo, recuerda que El Campo San Francisco está incluido en el Inventario de Patrimonio Cultural de Asturias y señala que el Ayuntamiento de Oviedo “deberá tomar las medidas oportunas para recuperar y poner en valor el conjunto del Campo San Francisco y aquellos elementos cuyos valores culturales se encuentran alterados o dañados” tras los eventos navideños allí celebrados y que provocaron desperfectos detectados en una visita realizada el 14 de enero por la Comisión Permanente del Consejo de Patrimonio Cultural de Asturias (CPCA).
Esta Comisión indicaba en su informe posterior del 23 de enero que “si bien no parece producto de los eventos e instalaciones realizadas en el Campo por la Navidad, el estado de la Portada de San Isidoro ha empeorado habiéndose identificado junto a la misma restos de desprendimientos de piedra, así como la presencia de pátina biológica, vegetación y basura sobre la misma debido a la falta de mantenimiento y correspondiente tratamiento acorde a la naturaleza del bien. Urge la consolidación y tratamiento de la referida portada”. Se añadía que “en diversos puntos se han detectado roturas con eliminación parte de elementos decorativos (jarrón, lélape y elementos de remate de los bancos corridos) posiblemente debido a circulación de vehículos en los paseos del Bombé y de los Álamos”.
Sobre el Paseo de los Álamos sobre el que se sitúa el mosaico original de Antonio Suárez, se señalaba que “si bien es conocido el estado de deterioro generalizado del mismo, con oquedades, roturas de piezas y falta de mortero en las juntas principalmente, cabe señalar que se han detectado intervenciones de rellenos con material uniforme de mortero ajeno a la composición del mismo en las oquedades de mayor dimensión y en las que se aprecian huellas de los apoyos de elementos que se situaron sobre los mismos, por lo que son intervenciones sin autorización y sin respetar la composición del mosaico”.
En la visita se constató, igualmente, que “diversos árboles en distintos puntos del Campo San Francisco han sido y siguen siendo empleados para la instalación de cableado aéreo, lo que a lo largo del tiempo y en repetidas ocasiones puede acabar dañando el arbolado. Debe tenerse en cuenta que en el Campo existen diversas especies consideradas singulares, bien por su porte o porque son representativas de otros continentes”.
Asimismo se dice que “continúan existiendo elementos distorsionantes a lo largo de todo el parque: pavimentos de hormigón impreso decolorados, parcheados y fracturas en diversos puntos de dichos pavimentos, armarios, arquetas y puertas de instalaciones muy próximas a elementos significativos como el transformador proyectado por Vaquero Palacios, el monumento a Tartiere, etc.”.
Otro aspecto denunciado es que en “el estanque de Covadonga y una de las fuentes del Angelín no están en funcionamiento, siendo las fuentes elementos destacables en los jardines históricos, recordándose además que como ya se indicó en anteriores Acuerdos CPCA, que la falta de funcionamiento redunda en la peor conservación de la maquinaria de las mismas y de los elementos pétreos que las componen”.
Por todo ello se pedía al Ayuntamiento que en un mes presentase un “proyecto suscrito por técnico competente (restaurador) para la recuperación, consolidación y puesta en valor de la Portada de San Isidoro, teniendo en cuenta las indicaciones del informe técnico remitido por esta Consejería”, asi como un “ proyecto suscrito por técnico competente (restaurador) para reparar los elementos dañados (jarrón, lélape, elementos de remate del banco corrido, etc.)”.
Sobre las intervenciones realizadas en el Paseo de los Álamos, daba dos meses para presentar un “documento técnico suscrito por técnico competente (restaurador) para eliminar las intervenciones realizadas sin autorización y que menoscaban y perjudican la conservación del mosaico de Antonio Suárez en el paseo de los Álamos. También deberá presentarse un proyecto que contemple la restauración adecuada”.
Al mismo tiempo, instaba al Ayuntamiento a “impulsar la tramitación del Plan Director que permita establecer criterios y/o fases para el adecuado mantenimiento, conservación, actuaciones y autorizaciones en el Campo San Francisco” y pedía que se considerase “la puesta en funcionamiento de las fuentes y elementos acuáticos del Parque para evitar su deterioro por falta de uso”.
Al no recibir respuesta alguna la Comisión Permanente del CPCA, requirió en abril al Ayuntamiento “el cumplimiento del deber de conservación cultural, conforme a la Ley del Principado de Patrimonio Cultural, tomando las medidas oportunas para recuperar y poner en valor el conjunto del Campo San Francisco y aquellos elementos cuyos valores culturales se encuentran alterados o dañados”.
Y recuerda que la legislación urbanística impone al propietario de los bienes protegidos el deber de conservarlo; y asigna a la Administración local la tutela de este deber, de modo que corresponde al Ayuntamiento exigir el cumplimiento del deber de conservación. Adicionalmente al deber urbanístico, tiene el deber de salvaguardar los valores culturales del bien, para asegurar su integridad y evitar la pérdida o deterioro de los mismos.
“Una vez verificado el estado de conservación, especialmente en lo referido a la Portada de San Isidoro, el Paseo del Bombé, el Paseo de los Álamos y las condiciones del Campo tras los eventos e instalaciones vinculados a la celebración de la Navidad realizados en el mismo, la Administración municipal debe realizar las actuaciones pertinentes para su conservación, estando obligado como propietario y, más si cabe, como Administración Urbanístico-cultural a llevar a cabo las actuaciones requeridas por esta Consejería”.
Según denunció el PSOE, el Ayuntamiento sigue sin dar respuesta a ninguna de estas demandas, lo que podría dar lugar a “la imposición de multas coercitivas, que podrán ser reiteradas las veces que sean necesarias hasta el completo cumplimiento del requerimiento, pudiendo alcanzar los 600 euros el importe de cada una de ellas”. Por su parte, “la ejecución subsidiaria, en caso de urgencia, se llevaría a cabo a costa del responsable y su coste puede exigirse provisionalmente a reserva de la liquidación definitiva”