La novena edición del festival de muralismo contextual se celebrará del 31 de agosto al 6 de septiembre con intervenciones artísticas, talleres y actividades participativas que buscan “habitar” los espacios antes de pintarlos

El muro como lugar de memoria, identidad y encuentro. Esa es la idea sobre la que vuelve a construirse Parees Fest, el festival de muralismo contextual de Oviedo, que celebrará su novena edición entre el 31 de agosto y el 6 de septiembre con nuevas intervenciones artísticas repartidas por la ciudad y un programa que combina creación urbana, participación vecinal y divulgación cultural. El festival mantiene la filosofía con la que nació: alejarse de un muralismo entendido como una intervención puntual o decorativa para apostar por obras vinculadas al territorio. “Antes de pintar, habitamos el lugar”, defiende la organización, que plantea cada mural como un proceso de escucha de la memoria oral, la identidad y las historias cotidianas de los barrios.
En esta edición participarán tres artistas que desarrollarán sus trabajos en distintos puntos de Oviedo. Maite Rosende será la encargada de reinterpretar el mural histórico La Cometa, ubicado en la calle Huertas, mientras que Greta von Richthofen trabajará alrededor del Dragón urbano: la Sacavera de Oviedo, en la calle Vázquez Mella. Por su parte, Mar Herrera centrará su intervención en la memoria industrial y popular del barrio de Teatinos, en la calle Rosa María Menéndez López.
El programa se completará con un mural participativo en el túnel de Nicolás Soria, desarrollado junto a la Asociación Activa Ciudad Naranco, así como con talleres de serigrafía y construcción de cometas, actividades familiares y los paseos guiados “Más allá del mural”, una propuesta que busca acercar a vecinos y visitantes el contexto de las obras realizadas durante el festival. Desde Parees Fest defienden que el muralismo puede convertirse en una herramienta para reforzar el vínculo entre la ciudadanía y el espacio urbano. El festival apuesta por un modelo en el que las intervenciones no solo transformen visualmente una pared, sino que recojan relatos y elementos propios de los lugares donde se ubican.
La cita llega después de que la organización haya reclamado en los últimos meses una mayor puesta en valor institucional de los murales realizados en la ciudad. El festival habían planteado al Ayuntamiento de Oviedo la creación de una ruta oficial de murales que permita señalizar las obras, explicar su contexto y convertirlas en un recurso cultural y turístico estable. Los responsables del proyecto consideran que Oviedo cuenta con “arte e historias” en sus calles y que el reto pasa por generar herramientas para que esas narrativas puedan ser conocidas por vecinos y visitantes.