El organismo urbanístico frena el proyecto al considerar que los terrenos son de uso ganadero y están afectados por la suspensión de licencias en suelo no urbanizable

La tramitación de tres parques de baterías proyectados en San Esteban de las Cruces (Oviedo) ha quedado paralizada. La Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA) ha acordado frenar el expediente al entender que los terrenos previstos para la instalación tienen uso ganadero y, por tanto, están sujetos a la suspensión temporal de licencias en suelo no urbanizable aprobada por el Principado. La decisión llega tras las protestas vecinales. Este mismo jueves, coincidiendo con la reunión de la CUOTA en el Edificio de Servicios Múltiples del Principado, en Llamaquique, medio centenar de vecinos se concentraron bajo el lema “¡No a los parques de baterías!”. La plataforma Stop Baterías venía denunciando que los contenedores de almacenamiento energético se proyectaban “cerca de viviendas y explotaciones agroganaderas”.
La iniciativa, promovida por Atlántica Energía Sostenible España SL, contemplaba la instalación de 72 contenedores de baterías en una parcela de unos 90.000 metros cuadrados, distribuidos en tres plantas de almacenamiento (ST2, ST3 y ST4), con una potencia total prevista de 45 MW. Cada planta incluía estaciones de potencia con inversores, además de centros de transformación de 5.500 kVA y auxiliares de 630 kVA. La paralización se enmarca en la suspensión acordada el 25 de agosto de 2025 por el Consejo de Gobierno del Principado, vigente hasta que se aprueben las directrices sectoriales que están elaborando las consejerías competentes en materia de Industria y Ordenación del Territorio. Esta medida solo exceptúa suelos mineros, industriales o energéticos preexistentes, así como instalaciones de autoconsumo inferiores a 3 MW.
Uno de los puntos clave del debate radica en la calificación del suelo. Vecinos y colectivos sostienen que la parcela afectada figura como terreno de pasto y mantiene actividad agroganadera, mientras que la promotora habría defendido que parte de la superficie podría considerarse degradada por usos extractivos pasados. La CUOTA, con su decisión, se alinea de momento con la consideración de suelo no urbanizable de uso ganadero. La paralización en San Esteban no supone el archivo definitivo del proyecto, pero sí introduce un nuevo compás de espera en un debate que, a la vista de la movilización ciudadana, trasciende lo estrictamente técnico y urbanístico.