Ana Isabel Fernández abre las celebraciones desde el balcón del Ayuntamiento con un discurso cargado de recuerdos de infancia, universidad, fútbol y de la vinculación de la Fundación Princesa con la capital asturiana
Oviedo ya sabe, ya vibra y ya huele a San Mateo. La capital asturiana abrió este jueves sus fiestas con el pregón de Ana Isabel Fernández, directora de la Fundación Princesa de Asturias, desde el balcón del Ayuntamiento. Ante una plaza no abarrotada, la pregonera repasó algunos de los momentos que han marcado su relación con la capital asturiana y reivindicó el carácter de una ciudad que, durante estas celebraciones, cambia su ritmo habitual: «Oviedo, en fiestas, se transforma. Se vuelve más generosa, más luminosa, más dada al encuentro», afirmó Fernández durante un discurso en el que se mezclaron recuerdos personales, referencias a la Universidad de Oviedo, al Real Oviedo y a la Fundación Princesa de Asturias.
La pregonera comenzó su intervención expresando su «agradecimiento y emoción» por el encargo de abrir oficialmente San Mateo. Desde el balcón consistorial, recordó su infancia en Oviedo y aquellos meses de septiembre en los que el regreso al colegio coincidía con la llegada de las fiestas: «Aunque se acababan las vacaciones, llegaba San Mateo, y con San Mateo llegaba la fiesta». Su recorrido por la memoria de la ciudad continuó con los años de juventud y las antiguas celebraciones, desde las atracciones de San Pedro de los Arcos y las barracas hasta las noches por la calle del Rosal y los aperitivos en San Bernabé o La Paloma.
El Real Oviedo tuvo también protagonismo en el pregón. Fernández repasó la historia del club, fundado en 1926, y recordó especialmente el ascenso a Primera División conseguido en junio de 2025, coincidiendo con el año de su centenario. Otro de los ejes de su discurso fue la Universidad de Oviedo, y en particular la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, donde desarrolló parte de su trayectoria docente e investigadora: «La Universidad de Oviedo y la Facultad han sido mi casa, mi motor, mi entorno». Desde esa experiencia personal, defendió una universidad «con empuje, abierta y orientada a ofrecer oportunidades a los mejores estudiantes y profesionales». También reclamó que permanezca en «permanente evolución» y que siga siendo una herramienta para impulsar el desarrollo cultural, económico y social.
Una ciudad que sale a la calle
Su actual responsabilidad al frente de la Fundación Princesa de Asturias ocupó igualmente una parte importante del pregón, «el tiempo ha convertido el acto solemne, que se repite cada año, en una quincena en la que la ciudad entera vive como algo propio las diferentes actividades». Fernández recordó también a algunas de las personalidades que han pasado por Oviedo con motivo de los premios y defendió la capacidad de la ciudad para recibir a visitantes. «Aquí se recibe bien y eso se nota y se cuenta y viaja por el mundo», sostuvo.
Con esas palabras, y después de recorrer buena parte de sus recuerdos personales ligados a la capital, Fernández dio paso oficialmente a las fiestas: «Que dé comienzo la fiesta. ¡Viva San Mateo! ¡Viva Oviedo!». La programación se prolongará hasta el 21 de septiembre con conciertos, actividades culturales, propuestas infantiles, folclore, gastronomía y espectáculos en distintos puntos de la ciudad.








