Oviedo se ha convertido en una ciudad de encanto tanto para nuevos residentes y visitantes, ofertando con magistral equilibrio, entre modernidad y tradición, una gastronomía sabrosa y exquisita, atractiva oferta cultural, calles seguras y un inmejorable mantenimiento de su casco antiguo y zona monumental
Silvia Argüelles
Oviedo tiene el honor de ser el escenario elegido, en el que se desarrolla con trazo sublime la trama, de una de las obras maestras de la literatura española.
Aunque poco o nada reconocería de la ciudad de Vetusta el Sr. Leopoldo Alas Clarín si tuviera ahora la ocasión de ser de nuevo un vecino más de la capital asturiana, pues Oviedo ha experimentado una imparable transformación que la ha convertido en una de las ciudades europeas con mejor calidad de vida según un estudio realizado por la Comisión Europea, dejando atrás esa visión decadente y arcaica que se le atribuyó propia del s. XIX.
Una buena muestra de ello son los datos que arrojan los índices de población, siendo el mejor indicador de progreso que se refleja en una sociedad.
Según datos del INE al cierre de 2024, Oviedo es el municipio que más crece en habitantes en este último año. Un dato significativo a tener en cuenta dado el preocupante declive demográfico asturiano en el que sólo 22 de los 78 concejos asturianos incrementaron su población, mientras que los restantes municipios la perdieron.
Es razón entendible que muchos asturianos y ciudadanos de fuera de Asturias escojan Oviedo como su lugar de residencia, reconocida por ser una de las ciudades más limpias y seguras de España, a pesar de que sus accesos a través del Bulevar de Santullano pueda crisparnos los nervios en horas puntas y dicha entrada parezca ser un problema completamente perdido, en el que el colapso de tráfico, lejos de solucionarse con las nuevas obras, sólo ha hecho que empeorar y cronificar los atascos.
Oviedo (dejando al margen datos económicos dentro del mal contexto autonómico y nacional) se ha convertido en una ciudad de encanto tanto para nuevos residentes y visitantes, ofertando con magistral equilibrio, entre modernidad y tradición, una gastronomía sabrosa y exquisita, atractiva oferta cultural, surgimiento de nuevos medios de comunicación libres y plurales, aceras impecables, calles seguras y un inmejorable mantenimiento de su casco antiguo y zona monumental, a la que urge desde el Consistorio la elaboración e implantación de un plan de movilidad que mejore el problema de los accesos si la tendencia del municipio en número de habitantes continúa al alza.