La capital asturiana estrenará un cono luminoso de 20 metros en la plaza de la Cruz Roja y un cielo estrellado en la plaza del Ayuntamiento
Con temperaturas inusualmente cálidas para esta época del año y la amenaza de sequía en el horizonte, Oviedo se viste ya de Navidad con una propuesta que, en esta edición apuesta por la elegancia, la innovación y la identidad visual. Así el Ayuntamiento, a través del área de Infraestructuras y Alumbrado, ultima la instalación de miles de luces y motivos navideños -que ya pueden verse en distintas calles de la capital- transformarán la ciudad en un gran escenario festivo, con especial atención a los espacios de mayor actividad comercial. Este año, la gran novedad será el cono luminoso de 20 metros que se alzará en la plaza de la Cruz Roja, convertido ya en símbolo de bienvenida a quienes lleguen a la capital asturiana durante las fiestas.
La elección de la plaza de la Cruz Roja no es casual. El espacio, recién renovado, se ha consolidado como una de las principales puertas de entrada a Oviedo, y el cono se concibe como un icono visual, visible desde los accesos principales. Su estructura, vertical y minimalista, confirma el Consistorio, combina tecnología LED de bajo consumo con tonalidades cálidas que refuerzan la idea de una Navidad elegante y moderna.
La plaza del Ayuntamiento estrenará una ambientación completamente nueva
Pero no será el único punto de atención. La plaza del Ayuntamiento estrenará una ambientación completamente nueva. Este año, la fachada consistorial quedará enmarcada bajo un gran cielo estrellado, formado por miles de puntos de luz y bolas plateadas suspendidas —algunas de hasta dos metros de diámetro— que flotarán sobre el espacio generando un efecto envolvente. En el centro, un segundo cono de 12 metros actuará como eje visual y punto de encuentro para ovetenses y visitantes. Las calles adyacentes, Peso y Cimadevilla, prolongarán esta estética mediante la repetición de bolas y estrellas luminosas, creando un recorrido coherente que guiará al público hacia el corazón del casco histórico.
Por su parte la Avenida de Galicia, otra de las zonas transformadas recientemente, también tendrá protagonismo propio. La nueva iluminación —basada en arcos luminosos y mallas cálidas que abrazan los árboles de la mediana— quiere destacar el carácter peatonal y comercial del entorno. A ambos lados, los motivos instalados en las farolas reforzarán la verticalidad del conjunto, generando un corredor de luz que conectará el paseo con el resto del centro urbano. Desde el Ayuntamiento explican que los trabajos de instalación se desarrollan de forma progresiva en los distintos barrios para que toda la ciudad luzca en el encendido oficial, previsto para finales de noviembre. Este año, la apuesta pasa por “una Navidad más inmersiva, visual y acogedora”, en la que el visitante no solo admire la decoración, sino que la sienta como parte del recorrido urbano.






