Los socialistas denuncian un modelo urbano basado en el hormigón y reclaman recuperar el compromiso con la naturaleza

La política urbanística del Ayuntamiento de Oviedo vuelve a enfrentar a Gobierno y oposición. El Grupo Municipal Socialista ha acusado este domingo al equipo de gobierno del Partido Popular de haber dado la espalda al compromiso adquirido para avanzar hacia una ciudad más verde y sostenible, sustituyendo ese modelo por otro basado en «más hormigón y menos naturaleza».
El portavoz socialista, Carlos Fernández Llaneza, ha cargado duramente contra el Ejecutivo encabezado por Alfredo Canteli, al considerar que las actuaciones urbanísticas desarrolladas en los últimos años evidencian un cambio de rumbo que, a su juicio, aleja a la capital asturiana de las tendencias que siguen las principales ciudades europeas.
En un comunicado difundido este domingo, Llaneza sostiene que mientras numerosas ciudades del continente están apostando por renaturalizar sus espacios públicos para combatir las altas temperaturas, mejorar la calidad ambiental y hacer frente a los efectos del cambio climático, el Ayuntamiento de Oviedo está recorriendo el camino contrario.
«El Gobierno de Canteli sigue empeñado en hacer justo lo contrario», afirma el portavoz socialista, quien considera que las intervenciones municipales priorizan el cemento frente a la vegetación y reducen las zonas verdes disponibles para los vecinos.
Las críticas del PSOE se centran especialmente en el pacto por la renaturalización del espacio urbano que fue aprobado por el Pleno municipal. Según Llaneza, aquel compromiso político ha quedado «completamente abandonado» por parte del equipo de gobierno.
A juicio del dirigente socialista, las obras promovidas por el Ayuntamiento durante los últimos años muestran un patrón común que contradice los objetivos de ese acuerdo.
«Todas las obras de urbanización emprendidas por el PP responden a un mismo modelo: menos árboles, menos vegetación y más hormigón», ha asegurado.
Para el PSOE, esta estrategia supone desaprovechar la oportunidad de adaptar Oviedo a los nuevos desafíos climáticos mediante soluciones basadas en la naturaleza, como el incremento del arbolado urbano, la creación de zonas de sombra o la ampliación de espacios verdes.
Durante su valoración, Llaneza ha enumerado varias actuaciones urbanísticas que, en su opinión, ejemplifican esa apuesta por un modelo excesivamente mineralizado.
Entre ellas ha citado la remodelación de la glorieta de la Cruz Roja, la plaza de Longoria Carbajal, las escaleras del Parque del Oeste, la explanada ejecutada en La Florida y la nueva plaza situada junto al Palacio de los Deportes.
Según el portavoz socialista, todas estas intervenciones presentan un mismo denominador común: una reducción del protagonismo de la vegetación en favor de grandes superficies pavimentadas.
Especialmente crítico se ha mostrado con la actuación realizada en La Florida, a la que ha calificado como una «inútil explanada», insistiendo en que representa un ejemplo de cómo el Ayuntamiento está desaprovechando espacios que podrían haberse diseñado con un mayor componente verde.
Debate sobre el modelo de ciudad
Las declaraciones de Llaneza reabren el debate sobre el modelo urbanístico que debe seguir Oviedo en los próximos años. La renaturalización de las ciudades se ha convertido en una de las principales recomendaciones impulsadas desde organismos europeos para afrontar fenómenos como las olas de calor, reducir las islas térmicas y mejorar la calidad de vida en los entornos urbanos.
En ese contexto, el PSOE considera que Oviedo debería alinearse con esas estrategias y recuperar el compromiso adquirido por el Pleno municipal para incrementar la presencia de árboles, jardines y espacios naturales en las futuras actuaciones urbanísticas.
Por el momento, el equipo de gobierno municipal no ha respondido públicamente a las críticas formuladas por el portavoz socialista. Sin embargo, las declaraciones evidencian un nuevo choque político sobre la planificación urbanística de la ciudad, un ámbito que previsiblemente seguirá marcando buena parte del debate municipal durante los próximos meses, con la oposición reclamando una ciudad más verde y el Gobierno defendiendo las actuaciones ejecutadas hasta la fecha.
Si se fijasen en que llevan 5 años podando de mayo a julio, expresamente prohibido por la ley de biodiversidad 42/2007, además de hormigonando alcorques (divino para las raíces superficiales, como se puede notar en tanta baldosa levantada cuando consiguen frallar el hormigón para.. respirar), lo mismo podían abrirle algún parte a la Concejalía de Parques y Jardines que se empeña en acometer tales labores en momentos críticos para la nidificación de aves y el desmayo de operarios al sol. Pero al ritmo que va la oposición…