Cientos de turistas abarrotaron el mercado, la parte vieja y el Bulevar de la Sidra en una jornada soleada y con temperaturas agradables
Aunque la semana pasada las calles de Oviedo no estuvieron especialmente alegres en cuanto a afluencia de gente, tal vez debido a las múltiples fiestas en diferentes puntos de la región y a los días de buen tiempo, el fin de semana cambiaron las tornas y especialmente ayer, domingo, cuando las zonas más turísticas de la ciudad se vieron abarrotadas de personas, la mayor parte turistas, en una mañana de sol y viento fresco que incluso causó algún contratiempo en el mercado.
Porque los domingos hay mercado en El Fontán y también en el Campillín. Ayer había pleno de puestos con todo tipo de ropa, calzado, libros, complementos y cachivaches varios en el parque.
Pasadas las doce del medio día costaba caminar por el entorno de la Plaza del Fontán, entre puestos de venta y terrazas y una multitud de personas, en su mayoría visitantes de diversos puntos de España y también extranjeros, que optaron por disfrutar de una mañana en la capital en lugar de acudir a las playas.
Las terrazas estuvieron abarrotadas hasta la hora de comer y los hosteleros hicieron sin duda buenas cajas, al igual que los vendedores ambulantes del Fontán, alguno de los cuales tuvo que hacer frente a las rachas de viento que a punto estuvieron de llevarse por el aire el puesto entero. No hubo daños, pero si mucho ambiente, al igual que en todo el Antiguo y, cómo no, en Gascona y zonas aledañas.




