Los servicios mínimos del 42% se cumplen sin incidentes. La huelga podría repetirse en octubre si no hay acuerdo, que a esta hora parece lejano

El viernes de San Mateo en Oviedo ha coincidido con la segunda jornada de huelga en Transportes Unidos de Asturias (TUA), concesionaria del transporte urbano en la ciudad y propiedad de ALSA. Tanto ayer jueves como hoy, los servicios mínimos fijados en el 42% se han cumplido sin incidencias destacables, aunque sí con el malestar de algunos viajeros por la reducción de vehículos en circulación. El sábado tendrá lugar la última de las jornadas de paro convocadas en septiembre, pero el conflicto parece estar lejos de resolverse. Si no hay avances, los trabajadores retomarán los paros los días 8, 9 y 10 de octubre, sumando seis jornadas de huelga en total.
Entre las principales reivindicaciones, el comité de empresa denuncia que las cámaras DriveCam instaladas en los autobuses suponen “un riesgo para conductores y usuarios”. Alegan que este sistema de inteligencia artificial e infrarrojos expone a los empleados a radiaciones constantes sin una evaluación de riesgos, provoca distracciones por sus señales acústicas y genera estrés por la sensación de vigilancia continua. Además, acusan a la compañía de querer usar las grabaciones con fines disciplinarios, algo que califican de “inaceptable”. Otra de las principales demandas es la instalación de aseos en las cabeceras de línea, una reivindicación que consideran “tan básica como poder asearse mínimamente o cambiarse un tampón”. Los conductores aseguran que la empresa se comprometió a gestionarlo a través del Ayuntamiento hace meses, pero el compromiso sigue sin cumplirse. También denuncian que se deniega el plus de conducción a trabajadores de taller, a pesar de que en ocasiones se les obliga a ponerse al volante.
Durante la manifestación del jueves, la presidenta del comité de empresa, Patricia Prieto, señaló que “prácticamente toda la plantilla ha secundado el paro, salvo los que tenían que cumplir los servicios mínimos”, asegurando que hubo un “100% de seguimiento”, y fue clara: “Estamos unidos y vamos a llegar hasta donde haga falta, porque ya está bien de esperar por algo digno como son los baños. Trabajamos ocho o diez horas seguidas en un autobús pensando dónde vamos a poder ir al baño. En agosto, con todo cerrado, o en domingos, es así de duro”.
Sobre las cámaras, afirmó: “Son sancionadoras. No estamos de acuerdo en que nos instalen unas cámaras a medio metro, que nos lancen rayos infrarrojos a los ojos y que estén esperando a que cometas un fallo para sancionarte. Eso no puede ser. Una cámara tiene que ser preventiva, no un instrumento de control empresarial puro y duro”.
Críticas a la empresa y al Ayuntamiento
En un comunicado, los trabajadores acusaron a la empresa de difundir mensajes “plagados de medias verdades” y responsabilizaron tanto a la dirección de TUA como al Ayuntamiento de Oviedo de la situación: “Los únicos responsables de haber desembocado en esta situación son la empresa y el Ayuntamiento, que se han negado sistemáticamente a debatir nuestras propuestas”. Señalaron de manera directa al concejal Nacho Cuesta, a quien acusan de “no haberse dignado a recibirnos ni responder a nuestros correos”.
La huelga también ha generado reacciones en la oposición municipal. Desde Izquierda Unida, el concejal Alejandro Suárez reprochó al gobierno local no haber mediado en un conflicto que afecta directamente a un servicio público esencial. A su juicio, el Ayuntamiento “no puede ponerse de parte” y debe exigir a TUA que resuelva la situación, ya que considera “inadecuada e incomprensible” la actitud empresarial. En la misma línea crítica, Vox acusó al equipo de gobierno de incumplir compromisos previos sobre la instalación de aseos en las cabeceras de línea. La concejala Sonsoles Peralta recordó que “hace apenas unos meses nos aseguraron que la situación estaba completamente resuelta, pero el tiempo nos vuelve a dar la razón y el problema sigue sin solucionarse”, instando al Partido Popular a “dejar de esconderse”. También el PSOE calificó de “inconcebible” la falta de diálogo con el comité de empresa y denunció contradicciones en el seno del propio gobierno municipal. Su edil Jorge García Monsalve expresó su sorpresa por el hecho de que el concejal Nacho Cuesta se negara a ejercer de mediador entre la empresa y los trabajadores, “mientras que el alcalde defendía lo contrario”.
Por su parte, el concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Prado, aseguró este jueves que las jornadas de paro “están discurriendo perfectamente” y que los servicios mínimos se cumplen sin incidencias.