El Ayuntamiento se convierte en un ejemplo nacional, destaca la Unión de Consumidores, por reseñar de forma visible la posibilidad de entrar con comida y bebida en los recintos musicales de las fiestas

Oviedo se ha convertido en un ejemplo de buenas prácticas en materia de protección de los consumidores por la decisión adoptada el pasado año durante las fiestas de San Mateo: informar de forma expresa y visible a los asistentes a los conciertos de La Ería de que podían acceder al recinto con comida y bebida del exterior. La medida ha vuelto ahora a ser destacada por la Unión de Consumidores de Asturias (UCE), que considera que la actuación del Ayuntamiento ovetense constituye un referente por la forma en la que trasladó directamente a los ciudadanos una información relacionada con sus derechos como consumidores.
La clave de aquella iniciativa estuvo precisamente en hacer visible la posibilidad de introducir alimentos y bebidas en los recintos. El Ayuntamiento instaló carteles informativos en las carpas de La Ería, de manera que los asistentes pudieran conocer esta condición antes de acceder a los conciertos y no tuvieran que plantear una reclamación en el propio acceso para defenderla. La actuación cobra especial relevancia en un contexto en el que la entrada con productos adquiridos en el exterior continúa generando controversias en conciertos y festivales. La presencia de establecimientos de hostelería y puntos de venta dentro de los recintos puede provocar dudas entre los asistentes sobre qué productos están autorizados y qué condiciones pueden imponer los organizadores, dudas que los carteles zanjaron en la última edición de las fiestas de forma tajante y que, se prevé, volverá a hacerlo en esta próxima edición.