Aunque la capital asturiana ha registrado mejores datos que en 2023, su atmósfera sigue presentando elevados niveles de un contaminante que en 2022 fue responsable de 5.500 muertes prematuras en España

Una quincena de ciudades medias y grandes españolas, entre ellas Oviedo, superaron en 2024 el nuevo valor límite anual establecido por la Unión Europea para el dióxido de nitrógeno (NO2). Los datos, recopilados por Ecologistas en Acción y procedentes de las estaciones oficiales de control de calidad del aire, indican que alrededor de una cuarta parte de la población española vive en zonas que rebasan los niveles recomendados de este gas tóxico. El dióxido de nitrógeno fue responsable de 5.500 muertes prematuras en 2022 en España, según el último informe sobre la calidad del aire elaborado por la Agencia Europea de Medio Ambiente.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los niveles de dióxido de nitrógeno en aire, procedente sobre todo del tráfico motorizado, no supere los 10 μg/m3; mientras que se espera que antes del 1 de enero de 2030 la concentración no sobrepase los 20 μg/m3 en ningún punto de la Unión Europea. Los valores más elevados de este contaminante, por encima de 30 microgramos por metro cúbico, se registraron en medidores de Barcelona, Madrid, Granada, Valencia, Málaga y Murcia.
En el caso de la capital asturiana, la estación de medición del Palacio de los Deportes registró a lo largo de 2024 unos niveles medios de 22 μg/m3. Aunque es más del doble de lo recomendado por la OMS, ha habido un avance respecto a 2023, cuando la media anual fue de 26 μg/m3. No obstante, otras estaciones de medición ubicadas en entornos escolares con altos niveles de tráfico rebasan aún más ese nivel. Ese es el caso de las zonas en torno a los colegios de La Gesta, Baudilio Arce, La Inmaculada y Pablo Miaja.
El pasado mes de octubre informábamos sobre las denuncias de los vecinos de Ventanielles por la inacción del ayuntamiento para ponerle solución a los elevados niveles de contaminación atmosférica registrados por el medidor del Palacio de los Deportes. Este punto registrasistemáticamente de los peores datos de Asturias en contaminación por partículas y dióxido de nitrógeno en los años 2022 y 2023, así como elevados niveles de benceno.
Las asociaciones vecinales solicitaban la puesta en marcha de la Ordenanza de Protección del Medio Ambiente Atmosférico aprobada en 2017. Con esta ordenanza en vigor, la administración local podría prohibir determinados usos, declarar zonas ambientalmente protegidas o definir los límites de emisión y los umbrales de información y alerta por contaminación del aire.
Ecologistas en Acción recuerda que hace cinco años que venció el plazo para que los municipios españoles de más de 50.000 habitantes establecieran zonas de bajas emisiones. Hasta la fecha, solo una veintena de los 150 municipios han cumplido formalmente con esa obligación legal.