El Pleno municipal tumbó la propuesta del PSOE para avanzar hacia la implantación del impuesto en un debate centrado en el papel del sector hostelero, la financiación de los servicios y el modelo turístico de la capital asturiana
IU: «Tiene que haber una tasa y un impuesto sobre el turismo para proteger el medio ambiente»

La tasa turística volvió este martes al Pleno del Ayuntamiento de Oviedo, pero salió sin respaldo suficiente para avanzar en su implantación. La corporación municipal rechazó la propuesta de urgencia presentada por el PSOE, que planteaba iniciar los trabajos para estudiar su aplicación y comprometer la elaboración de la normativa municipal una vez estuviera aprobado el impuesto autonómico. La iniciativa socialista no solicitaba una aplicación inmediata del gravamen, sino que el Ayuntamiento realizase un análisis sobre el impacto de la actividad turística en la ciudad y sobre los efectos que tendría una futura tasa por estancias turísticas. Además, proponía que, una vez aprobada la regulación del Principado, Oviedo asumiese el compromiso de desarrollar los instrumentos necesarios para ponerla en marcha.
El debate volvió a situar frente a frente dos modelos. Mientras PSOE e IU defendieron la tasa como una herramienta para generar recursos vinculados al turismo sostenible, PP y Vox rechazaron la medida al considerar que supondría una nueva carga fiscal y cuestionaron que sea la solución para mejorar los servicios municipales.
El PSOE defiende una tasa sin coste para el Ayuntamiento
El concejal socialista Jorge García Monsalve defendió que la propuesta no supondría un gasto adicional para las arcas municipales, ya que la gestión correspondería al Principado, y recalcó que tampoco tendría impacto económico directo sobre los vecinos de Oviedo al ser abonada por los visitantes. Para el edil, esos ingresos permitirían reforzar servicios públicos y mejorar la gestión turística de la ciudad, por lo que cuestionó los motivos del rechazo del Gobierno local y dirigió parte de sus críticas hacia la influencia del sector hotelero en el debate.
El concejal señaló que había revisado las alegaciones presentadas durante la tramitación del anteproyecto autonómico y aseguró que coincidían con los argumentos defendidos por asociaciones empresariales del sector: “Al parecer manda mucho en esta ciudad”, afirmó Monsalve en referencia velada a la patronal hostelera y hotelera. El socialista fue más allá y planteó una cuestión sobre los intereses que, a su juicio, se están defendiendo en este debate: “¿Defiende el alcalde los intereses generales, los intereses de los ciudadanos y ciudadanas de esta ciudad, o por el contrario defiende los intereses particulares de determinados sectores?”. Pregunta a la que Alfredo Canteli, por alusiones, respondía: “Los intereses de gobierno. Necesariamente la hostelería es una parte muy importante de esos intereses de gobierno”..
Vox rechaza “un nuevo impuesto” y cuestiona la gestión de los servicios
Desde Vox, la concejala Alejandra González mantuvo el rechazo a la medida y defendió que la prioridad debe ser resolver problemas pendientes antes de plantear nuevos ingresos mediante impuestos. La concejala criticó que se presente la tasa como una herramienta de sostenibilidad y consideró que detrás de la propuesta existe “un nuevo castigo fiscal al visitante”, vinculando el debate con la situación de diferentes barrios y zonas rurales de Oviedo y asegurando que existen necesidades básicas que todavía no están resueltas.
Además, cuestionó que se plantee cobrar una tasa turística mientras algunos vecinos reclaman mejoras en servicios como el transporte público, el abastecimiento de agua o determinadas infraestructuras. “No vamos a permitir que se castigue a un sector estratégico”, afirmó, defendiendo al tejido hostelero y hotelero de la ciudad.
IU apuesta por una tasa obligatoria
Izquierda Unida se posicionó a favor de la implantación de una tasa turística, aunque consideró insuficiente el planteamiento socialista. Su portavoz, Alejandro Suárez, defendió que este tipo de impuestos ya funcionan en otros territorios y ciudades europeas y aseguró que son una herramienta habitual en modelos turísticos avanzados: “Tiene que haber una tasa y un impuesto sobre el turismo para proteger el medio ambiente”.
No obstante, criticó que la fórmula planteada pueda generar diferencias entre municipios y problemas de coordinación. A su juicio, sería necesario un modelo más definido y homogéneo para evitar incertidumbres.
El PP rechaza que Oviedo asuma una decisión autonómica
El Partido Popular, por su parte, votó en contra de la propuesta. El concejal Alfredo Quintana defendió que el debate planteado por el PSOE buscaba trasladar al Consistorio una decisión vinculada al Gobierno del Principado, señalando que la propuesta pedía comprometer la aplicación de una tasa antes de que la normativa autonómica estuviera completamente aprobada y definida. Además, cuestionó el origen de la futura ley y aseguró que el Ayuntamiento de Oviedo no habría participado en su elaboración.