La concejala de Festejos, Covadonga Díaz aboga por modificar la Ley de Espectáculos Públicos del Principado porque crea problemas a los organizadores y a los servicios municipales en una ciudad como Oviedo, con casi 80 festejos al año

Las fiestas del casco Antiguo celebradas el pasado fin de semana dieron el pistoletazo de salida a la temporada de festejos en el municipio de Oviedo donde seguirán este mes los de Buenavista, Ventanielles, San Juan, la preba de la sidra de Gascona, la Feria de la Ascensión y La Florida, para continuar en junio con otros como el Martes de Campo o las fiestas de Fitoria, la Quinta del Alba, Vestusta o La Corredoria, y en julio la fiesta medieval El Primer peregrino. La fiesta no para ya en Oviedo hasta Santa Mateo y son muchos los barrios que tienen que tramitar todos los permisos necesarios. La concejala de Festejos del Ayuntamiento, Covadonga Díaz, que empieza su particular temporada de festejos con actos todos los fines de semana, comenta a miOviedo las complicaciones que genera la organización de este tipo de actos en barrios ya que en estos casos el Ayuntamiento es un “mero tramitador” y la normativa y la burocracia no facilitan las cosas.
Estas actividades están reguladas por la Ley 8/2002, de 21 de octubre, de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas que presta especial atención a “las condiciones de seguridad de los emplazamientos donde tienen lugar las actividades sujetas a regulación, con el resultado de establecer la obligatoriedad de un seguro de responsabilidad civil”. Además en cuestiones de seguridad e higiene existen dos decretos de ámbito nacional que deben ser respetados por los organizadores.
Ateniéndose al texto legal del Principado, «es el Ayuntamiento el que autoriza la celebración de los eventos y “el encargado de velar por el cumplimiento de la normativa y la seguridad de los asistentes”, como explica la concejala, quien añade que ahí es donde aparece uno de los aspectos más controvertidos: el de los plazos para cumplir con todas las exigencias legales a la hora de organizar este tipo de fiestas.
30 días y toda una montaña de burocracia que resolver

Díaz recuerda que los organizadores tienen que presentar toda la documentación exigida 30 días antes de la celebración del evento. En concreto, la Ley dice que “el plazo de tramitación del procedimiento será de un mes, entendiéndose que la autorización ha sido desestimada por el transcurso de dicho plazo sin haber sido notificada la oportuna resolución”. Una vez presentada la solicitud, el Consistorio revisa la documentación, un trabajo que puede suponer que tengan que revisar los papeles e informar al respecto entre ocho o nueve servicios municipales. “Entiendo que la burocracia es complicada” admite Díaz. Si hay que subsanar cualquier asunto o faltara documentación, el Ayuntamiento requiere al solicitante y le da un plazo de diez días y si volviera a faltar algo, se le conceden otros diez días para solventarlo.
Se trata, según la concejala, de plazos excesivamente cortos que perjudican tanto a los organizadores que solicitan el permiso y que en caso de tener que subsanar cualquier aspectos tiene poco tiempo para hacerlo, como al propio ayuntamiento ya que en ciudades como Oviedo se celebran entre 70 y 80 fiestas o actividades que requieren esta tramitación, la mayoría de ellas concentradas en muy pocos meses.
“Hay que modificar esa Ley 8/2002 y ampliar los plazos”, comenta Covadonga, quien señala que ya ha habido reuniones dentro del Consejo Asesor de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas del Principado de Asturias un “órgano de coordinación, consulta y asesoramiento de las diferentes administraciones públicas actuantes en esta materia” creado por la misma Ley. En cuanto a los próximos festejos que organiza el Ayuntamiento, Díaz indica que tanto la Feria de la Ascensión, como San Juan y San Mateo mantendrán el modelo de los últimos años. En el caso de San Mateo afirma que “con Camilo ponemos a la ciudad en el mapa” y añade que se está negociando la contratación de un gran artista cuyo nombre no quiso desvelar, pero que en caso de cerrarse será de altísimo nivel.
Además de estar posicionados para ser capital europea de la Cultura y del Deporte, el objetivo de la concejala es situar también a Oviedo como referente de festejos algo a lo que va a contribuir la próxima reapertura del Palacio de los Deportes “porque hasta ahora solo teníamos el Campoamor, el Filarmónica y La Ería, pero con el Palacio ya podemos en organizar conciertos para miles de personas durante todo el año».