Unas 250 personas se concentraron este sábado frente a la sede del SESPA para denunciar la saturación en los centros de salud y exigir más personal sanitario
El tiempo acompañó este sábado a las más de 250 personas que si dieron cita, a las 12 horas frente a la sede del SESPA, para denunciar la precaria situación en la que, señalan, se encuentra la Atención Primaria «en Oviedo y en otros puntos de Asturias, como Gijón». Convocadas por 39 asociaciones vecinales reclamaron, mediante un manifiesto, al Principado medidas urgentes que garanticen un servicio público accesible y de calidad.
«Estamos viendo un deterioro en la atención primaria, con citas que se retrasan diez o quince días y profesionales sobrecargados», explicó Noelia García, de la Asociación Vecinal Nuevo Ventanielles. La representante señaló también que la jubilación de médicos sin sustitución inmediata provoca que “cada vez que vas al centro te atienda un profesional distinto, cuando lo importante para la salud es tener un médico estable a lo largo del tiempo”. Los colectivos aseguraron que el problema se repite en distintos barrios. Según García, en Colloto solo hay pediatra dos días a la semana, lo que obliga a derivar a muchos menores al centro de Ventanielles, “ya de por sí saturado”. También citó casos en La Corredoria y en otros ambulatorios que presentan dificultades similares.
«La salud no es un negocio, es un derecho»

En la misma línea, Santiago Cancorro, de la Asociación Vecinal de Teatinos y Campo de los Reyes, recalcó que se trata de una situación “generalizada” en la capital asturiana. «En algunos centros faltan dos, tres o incluso cuatro médicos. También escasean pediatras, enfermeras y personal de apoyo», afirmó. Cancorro recordó que la carencia de personal administrativo agrava el problema, ya que “muchos usuarios mayores no logran cita telefónica y tienen que desplazarse al centro en persona”. Además, denunció la obsolescencia de las centralitas telefónicas: “Son equipos que deberían haberse cambiado hace tres años y siguen sin renovarse, lo que genera más colapso”. A su juicio, la sobrecarga se arrastra desde antes de la pandemia, pero en los últimos años se ha agudizado hasta convertirse en una situación “insostenible”.
El manifiesto leído durante la concentración resaltó que lo que antes era un servicio “cercano, accesible y resolutivo” hoy muestra “claros signos de agotamiento”. Los convocantes señalaron que conseguir una cita puede tardar días o semanas, las listas de espera se eternizan y los equipos sanitarios trabajan al límite. “La salud no es un negocio, es un derecho”, defendieron, reclamando una apuesta clara por lo público. El texto responsabilizó a “años de infrafinanciación, ausencia de planificación y abandono de la Atención Primaria” de la situación actual, que podría desembocar, advirtieron, en “un sistema sanitario a dos velocidades: uno de calidad para quien pueda pagarlo y otro asistencial de caridad para quienes no tengan recursos”.
Frente a ello, el movimiento vecinal exigió una política de personal firme, con más médicas y médicos, pediatras, enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales y administrativos. También reclamaron un aumento de plazas en las facultades de Medicina para que “la formación revierta en el derecho a la salud de toda la sociedad”. La concentración concluyó con la consigna “Sanidad pública, de calidad y para todos y todas”, y con el compromiso de seguir movilizándose hasta que se adopten medidas estructurales que fortalezcan la Atención Primaria en Asturias.






