Con esta tercera protesta, las asociaciones vecinales elevan la presión sobre la Consejería de Salud y el Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA), a quienes acusan de «parchear» la atención primaria en lugar de apostar por soluciones estructurales

“Queremos personal, no promesas”, claman de nuevo los vecinos de Ventanielles, que este jueves saldrán de nuevo a la calle, en la que será la tercera vez en lo que va de mes, para denunciar la falta de médicos y la situación crítica del centro de salud del barrio. La movilización, convocada por la Asociación de Vecinos Nuevo Ventanielles y el Colectivo Distrito Este, prevé reunir otra vez a decenas de personas a las 19:00 horas frente a las puertas del equipamiento sanitario.
Con esta tercera protesta, las asociaciones vecinales elevan la presión sobre la Consejería de Salud y el Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA), a quienes acusan de «parchear» la atención primaria en lugar de apostar por soluciones estructurales. “Nos faltan entre dos y tres médicos, pero lo más grave es que no hay previsión ni voluntad clara de cubrir esas plazas de forma estable”, denuncian desde la organización. Las consignas coreadas en anteriores ocasiones “La salud no se vende, se defiende” o “Menos Quirón, más contratación”, marcan el tono de la concentración, que también suma voces de otros barrios adscritos al centro, como Tenderina, Fozaneldi o Colloto.
Una solución integral, sin parches
Durante la protesta, se volverá a leer un manifiesto en el que en ocasiones anteriores ya se reiteraron las demandas: cobertura inmediata de las plazas vacantes, apertura de una bolsa específica para atención primaria y medidas urgentes para retener profesionales en el sistema público. “El problema no es solo de Ventanielles, sino del modelo de atención primaria que está en retroceso en toda Asturias”, comentaba a este medio hace unas semanas Kike Gallart, portavoz vecinal. Según los colectivos, la situación podría empeorar con la llegada del verano, cuando aumentan las bajas y vacaciones médicas: “Si ya estamos así en mayo, no queremos imaginar julio o agosto”.
Además de las deficiencias sanitarias, los vecinos vinculan la protesta a otros factores que condicionan la salud del barrio, como la falta de zonas verdes, el exceso de tráfico o la carencia de instalaciones deportivas. “La salud también se defiende con un parque, un polideportivo o una vivienda digna”.