El ascenso pasa por estos detalles: estrategia, corazón… y un Tartiere entregado

El Real Oviedo se enfrenta este sábado a su partido más determinante en casi un cuarto de siglo. El Carlos Tartiere será el escenario de la vuelta de la final por el ascenso a LaLiga EA Sports ante el Mirandés, un duelo con aroma de épica para un equipo que sueña con volver a Primera División 24 años después de su última aparición. Con un 1-0 en contra tras el partido de ida, los de Veljko Paunovic están obligados a remontar si quieren culminar su largo camino de regreso a la élite. Estas son las claves del partido que puede marcar un antes y un después en la historia reciente del club azul:
1. El peso de la historia
Desde su descenso en el año 2001, el Real Oviedo ha vivido un calvario. Caídas consecutivas hasta Tercera División, crisis económicas, un descenso administrativo en 2003 y el riesgo real de desaparición convirtieron al club en un ejemplo de supervivencia. La movilización popular, la fidelidad de su afición y una reconstrucción desde las cenizas devolvieron al equipo a Segunda en 2015, pero el sueño del ascenso siempre se escapaba en el último momento. Este sábado, más que un partido, se juega una revancha con la historia.
2. La ventaja mínima del Mirandés
El gol de Alberto Reina y el penalti detenido por Raúl Fernández en la ida otorgan ventaja al conjunto burgalés, pero mínima. Una victoria por un gol de diferencia del Oviedo en el tiempo reglamentario llevaría el partido a la prórroga. En caso de empate en la eliminatoria, la posición en la tabla favorecería a los asturianos, que acabarían ascendiendo si se mantiene la igualdad tras 120 minutos. La presión, sin embargo, será máxima desde el primer pitido.
3. El regreso de Santi Cazorla
El veterano centrocampista, símbolo de toda una generación y emblema del club, podría reaparecer tras superar unas molestias en la rodilla izquierda. Cazorla, que no estuvo en Anduva, ha definido este encuentro como “el más importante y especial” de su carrera. Su liderazgo, calidad y experiencia pueden ser determinantes para encender la mecha de la remontada.
4. El Tartiere, factor diferencial
Más de 30.000 almas teñirán de azul las gradas del Tartiere. El estadio ovetense se convertirá en un auténtico infierno para el Mirandés, que ya sufrió una dura derrota (4-1) en su última visita en octubre. La comunión entre equipo y afición será clave para sostener la presión y alimentar la intensidad que requiere una cita de este calibre.
5. Un rival sin complejos
El Mirandés ha demostrado ser un equipo competitivo y sin miedo a los grandes escenarios. Llega a Oviedo con una racha de nueve partidos sin perder y con la ilusión de lograr el primer ascenso a Primera División en sus más de 90 años de historia. Dirigidos por Alessio Lisci, los rojillos han ganado los dos últimos duelos ante el Oviedo y buscarán una gesta en territorio hostil.
6. Paunovic, la estrategia del bloque
Veljko Paunovic ha logrado dotar al Oviedo de solidez defensiva y madurez competitiva. Tras una temporada en crecimiento, el equipo ha alcanzado las eliminatorias en un gran momento físico y mental. El planteamiento del técnico serbio deberá ser valiente, pero equilibrado: el equipo necesita goles, pero no puede descuidarse atrás ante un rival letal al contragolpe.
7. Una región entera, pendiente
Con el Sporting de Gijón aún en Segunda desde su descenso en 2017, el ascenso del Oviedo supondría el regreso del fútbol asturiano a la élite. La expectativa no solo es deportiva: hay un componente emocional, cultural y social que convierte esta eliminatoria en un acontecimiento regional. El club representa a una ciudad que nunca dejó de creer, por lejos que quedara la Primera División.